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Una postal impactante

Inundaciones en Bangkok: las calles se convirtieron en un mercado flotante

Con el agua hasta las rodillas, comerciantes y vecinos encontraron una insólita forma de comprar y vender alimentos. Las imágenes muestran cómo la vida cotidiana continúa en medio del temporal.

Una calle inundada de Bangkok se convierte en un mercado flotante

Las calles de Bangkok quedaron convertidas en un improvisado mercado flotante. Con el agua en algunos sectores a la altura de las rodillas, vendedores y compradores encontraron una manera de mantener el intercambio de alimentos en medio de las inundaciones que afectan a la capital de Tailandia.

Las imágenes registradas por Reuters este lunes 28 de septiembre muestran a comerciantes trasladando verduras, pescado y otros productos sobre pequeñas plataformas, cajas de poliestireno y lonas. Del otro lado, los clientes avanzan como pueden: algunos caminan por el agua, otros utilizan pequeñas embarcaciones y también hay quienes se desplazan sobre recipientes plásticos.

Mientras tanto, autobuses y bicicletas continúan circulando entre las personas que llevan bolsas de comida o trasladan mercadería para mantener los negocios en funcionamiento.

“Los clientes no quieren permanecer dentro del agua”

Una de las comerciantes que decidió instalarse fuera de las zonas más anegadas es Marisa Singprakhon, de 33 años. Su local se encuentra detrás del mercado de Bangkapi, donde el nivel del agua cambia durante el día y dificulta el ingreso de los compradores. “En la parte del mercado donde estoy, el agua llega aproximadamente hasta las rodillas. Los clientes no quieren entrar ni permanecer mucho tiempo dentro del agua”, explicó.

Mercados improvisados sobre el agua en medio de las inundaciones de Bangkok

Ante esa situación, los vendedores optaron por sacar los productos al exterior y continuar atendiendo a los vecinos desde sectores igualmente inundados. “Tenemos que aceptar quedarnos afuera, en el agua, para venderles”, señaló Singprakhon, quien también reclamó una mayor presencia de las autoridades en la zona.

Los vecinos también necesitan alimentos

La inundación no solo complicó el funcionamiento de los comercios. Para muchos vecinos, salir a comprar se convirtió en una necesidad después de perder o no poder conservar sus reservas de comida.

Bangorn Dednuam, una comerciante de 60 años, contó que tuvo que salir en busca de alimentos porque no logró prepararse antes de la llegada del agua. “Ya no tenemos comida para comer. No pudimos prepararnos ni empacar las cosas a tiempo, así que no queda nada en la heladera”, relató.

La mujer también sufrió pérdidas económicas en su negocio. Estimó que deja de ganar al menos 3.000 baht diarios, unos 90 dólares, mientras continúa teniendo que afrontar gastos como el alquiler y las facturas de los servicios. “Todo hay que pagarlo, no hay excepciones”, sostuvo.

41 provincias de Tailandia se vieron afectadas por las inundaciones del 16 de septiembre

Más de medio millón de hogares afectados

Bangkok es una de las zonas alcanzadas por un temporal que afecta a 41 provincias de Tailandia desde el 16 de septiembre. Según informó el Ministerio del Interior, las inundaciones provocaron al menos ocho muertes y afectaron a más de 580.000 hogares.

La situación llevó a la Administración Metropolitana de Bangkok a declarar a la ciudad como zona afectada por desastre el sábado 26 de septiembre. En apenas 48 horas se registraron cerca de 300 milímetros de lluvia, lo que provocó anegamientos en importantes avenidas y dejó vehículos parcialmente cubiertos por el agua.

A pesar del panorama, algunos comerciantes decidieron continuar trabajando. Pradit Monso, de 59 años, explicó que mantener la actividad representa una necesidad para muchos vecinos. “Tenemos que trabajar y luchar. Hay personas que están mucho peor que nosotros”, afirmó.

El comerciante aseguró que vio vehículos completamente sumergidos cerca de los edificios y consideró que, mientras todavía puedan salir y mantener sus puestos, la situación podría ser aún peor.

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