
El hallazgo los primeros días de marzo de un arsenal de guerra enterrado en una casa quinta de Roldán, presuntamente vinculada a la banda Los Menores, encendió una señal de máxima gravedad en la provincia de Santa Fe. Según un informe de la Subsecretaría de Inteligencia Criminal, las armas podrían haber estado destinadas a un atentado contra el gobernador Maximiliano Pullaro.
La advertencia fue confirmada por el ministro de Seguridad, Pablo Cococcioni, quien reveló que “tenemos un informe de inteligencia que nos alertó de esto: los atentados iban a ser por parte de algunos integrantes de esa banda contra el gobernador y sobre algunos de sus funcionarios”. Si bien aclaró que se trata de una hipótesis en investigación, remarcó que ya se activaron protocolos especiales de seguridad.
En ese sentido, el funcionario explicó que se decidió reforzar la custodia del mandatario y modificar su logística de traslados. “Intentamos restringir actividades oficiales y que los viajes que se puedan hacer por aire se realicen de esa manera, mientras que los traslados por tierra tendrán características especiales”, detalló en declaraciones periodísticas.
El informe, fechado el 10 de marzo, indica que el grupo criminal liderado por Lisandro “Limón” Contreras analizaba concretar un ataque con fusiles de asalto. Entre las posibles motivaciones figuran el endurecimiento de las políticas de seguridad provinciales, las condiciones de detención y el avance en la construcción de la nueva unidad penitenciaria conocida como “El Infierno”.
La investigación señala que la información llegó por al menos tres vías distintas y fue corroborada con datos propios de inteligencia. A partir de allí, se desplegó un operativo que derivó en una serie de allanamientos en Roldán e Ybarlucea, con la participación de fuerzas especializadas.
Durante los procedimientos, realizados por la Central de Inteligencia y Operaciones Especiales (Ciope) y la Tropa de Operaciones Especiales (TOE), se secuestraron armas de grueso calibre ocultas bajo tierra, además de dinero en efectivo y teléfonos celulares. Para dar con el arsenal, los agentes utilizaron detectores de metales y maquinaria pesada.
Entre lo incautado se encontraron pistolas 9 milímetros y calibre .40 de marcas de última generación, fusiles calibre 5.56 y .223 de origen chino y estadounidense, escopetas y otras armas largas, lo que refuerza la hipótesis de un posible ataque de gran escala.
Como resultado de los operativos, fueron imputados Rodrigo Gabriel Cappelletti y Lautaro Noriega, acusados de integrar la asociación ilícita y de custodiar tanto las armas como negocios ilegales de la organización. La Justicia dictó prisión preventiva por dos años para ambos.
La causa también expone conexiones con otras estructuras criminales de la región, en un entramado que incluye a organizaciones ligadas al narcotráfico y a hechos violentos ocurridos en los últimos años. Mientras tanto, las autoridades provinciales mantienen el estado de alerta y profundizan las medidas de seguridad ante la gravedad del escenario planteado.
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