
El gobierno de Irán confirmó la muerte de Alí Larijani, jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, en el marco de los recientes ataques atribuidos a Israel que intensifican el conflicto en Medio Oriente.
Según informó el propio organismo iraní, Larijani murió durante un bombardeo aéreo, junto a su hijo y sus guardaespaldas, en lo que representa uno de los golpes más duros a la cúpula política del régimen.
“Las almas puras de los mártires acogieron el alma purificada del justo siervo de Dios, el mártir Dr. Ali Larijani”, expresaron desde el Consejo en un comunicado oficial.
“Tras toda una vida de lucha por el progreso de Irán y de la Revolución Islámica, finalmente alcanzó su anhelo y obtuvo con honor la dulce gracia del martirio”, agregaron.
En paralelo, la Guardia Revolucionaria de Irán confirmó la muerte de Gholamreza Soleimani, jefe de la fuerza paramilitar Basij, otro de los pilares del aparato de seguridad del régimen. Las muertes se produjeron en el marco de una ofensiva israelí que, según fuentes oficiales, incluyó ataques contra infraestructura clave en Teherán, como el Comando de Seguridad Interna y depósitos de misiles balísticos.
Ataques cruzados y máxima tensión
La escalada bélica no se limitó a Irán. En Bagdad, la embajada de Estados Unidos fue blanco de una intensa ofensiva con drones y cohetes, considerada la más fuerte desde el inicio del conflicto. Según fuentes de seguridad citadas por Reuters, al menos cinco drones participaron del ataque, obligando a activar los sistemas defensivos del complejo diplomático.
En respuesta, Israel lanzó una “ola masiva” de bombardeos no solo en Teherán, sino también contra objetivos vinculados a Hezbollah en Beirut.

El frente internacional se tensa
En medio de la crisis, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, adelantó que pronto anunciará qué países colaborarán para garantizar la seguridad en el Estrecho de Ormuz, clave para el comercio mundial de petróleo. El mandatario también cuestionó a aliados históricos como la OTAN y el Reino Unido por negarse a participar del operativo.
Del lado europeo, la postura fue clara. Desde la Unión Europea señalaron que “no tienen ningún interés” en ampliar su presencia militar en la zona, mientras que desde la OTAN remarcaron que “esta no es una guerra de la alianza”.
A pesar de la gravedad de la situación, Trump aseguró que el conflicto podría terminar en el corto plazo. “La guerra terminará pronto… no será esta semana, pero no tardará mucho”, afirmó.
Sin embargo, la muerte de figuras clave como Larijani y Soleimani, sumada a los ataques simultáneos en varios países, marca un punto crítico que eleva el riesgo de una escalada regional de gran magnitud.
Comentarios