La ofensiva combinada de Israel y Estados Unidos contra el eje iraní no da tregua. Durante la madrugada de este jueves, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) ejecutaron una serie de bombardeos quirúrgicos en Beirut, destruyendo sedes estratégicas de la unidad aérea de Hezbollah. En paralelo, aviones de combate israelíes penetraron el espacio aéreo iraní para pulverizar un camión lanzador de misiles balísticos en Qom y un sistema de defensa aérea en Isfahán. La intensidad de los ataques es tal que el régimen de Teherán se vio obligado a postergar el funeral del fallecido líder supremo, Alí Jamenei, mientras las sirenas de alerta volvían a sonar en Tel Aviv y Jerusalén.
En el frente marítimo, el Pentágono confirmó que el portaaviones USS Gerald R. Ford mantiene operaciones las 24 horas en el Mediterráneo, presionando al régimen de los ayatolás desde el mar. El Comando Central de EE. UU. (CENTCOM) difundió imágenes de la destrucción de capacidades móviles de lanzamiento en Irán, asegurando que están actuando con “precisión letal” para desmantelar cualquier intento de respuesta balística contra la población civil israelí
El Ejército israelí ratificó que la operación ya no es solo aérea. Actualmente, tres divisiones completas (infantería, blindados e ingeniería) operan en el sur del Líbano para limpiar la frontera de la presencia de Hezbollah. La 91.ª División lidera las incursiones en las zonas montañosas. La División 210 y la Brigada “Montaña” realizan tareas de exposición de túneles e infraestructura terrorista. La 146.ª División avanza para asegurar el retorno de los residentes del norte de Israel a sus hogares.
El impacto de la operación “Furia Épica” desbordó la capacidad de respuesta de Teherán. El hundimiento de un buque de guerra iraní a manos de un submarino estadounidense y los constantes ataques aéreos generaron un escenario de vulnerabilidad inédito.
“El ritmo de los ataques obligó a la televisión estatal iraní a anunciar el aplazamiento de la ceremonia de duelo por Alí Jamenei. El régimen no puede garantizar la seguridad ni siquiera en un acto fúnebre de tal magnitud”, indicaron analistas internacionales.
A pesar de la magnitud de la ofensiva, las FDI aseguraron que están utilizando armas de alta precisión y realizando observaciones aéreas constantes para minimizar daños colaterales. Antes de golpear los suburbios del sur de Beirut, se emitieron advertencias a los civiles para que abandonen las zonas cercanas a los depósitos de armas de Hezbollah, una táctica que busca diferenciar los objetivos militares de la infraestructura urbana.

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