
Las autoridades electorales de Israel ratificaron la validez de las elecciones legislativas del pasado 27 de octubre y rechazaron las denuncias de fraude impulsadas por el primer ministro Benjamin Netanyahu. El oficialismo perdió la mayoría parlamentaria y enfrenta dificultades para reunir los apoyos necesarios para formar un nuevo gobierno.
El presidente de la Comisión Electoral Central, el juez de la Corte Suprema Noam Sohlberg, aseguró que la votación se desarrolló correctamente y que los resultados reflejan la voluntad de los ciudadanos. Su postura fue respaldada por el jefe del servicio de inteligencia interior Shin Bet, David Zini, y la fiscal general, Gali Baharav-Miara.
“La elección de la 26ª Knéset se llevó a cabo correctamente”, afirmó Sohlberg. Además, sostuvo que incluso si se confirmaran algunas de las irregularidades denunciadas, estas no comprometerían la integridad general del proceso ni justificarían modificar los resultados.
De todos modos, las investigaciones sobre una presunta injerencia extranjera continuarán para esclarecer las acusaciones.http://israel-rechazan-denuncias-fraude-netanyahu
Las denuncias de Netanyahu y la sospecha sobre Qatar
El partido Likud, encabezado por Netanyahu, denunció que organizaciones vinculadas a los partidos árabes habrían recibido financiamiento extranjero para influir en la participación electoral y favorecer a determinadas fuerzas políticas.
Las acusaciones también incluyeron sospechas sobre una posible intervención de Qatar, país que rechazó cualquier participación en esas maniobras.
Netanyahu y sus aliados reclamaron profundizar las investigaciones y pusieron en duda la legitimidad de los resultados. Sin embargo, las autoridades electorales remarcaron que no existen pruebas de un fraude generalizado que permita cuestionar la validez de los comicios.
Por su parte, Gadi Eisenkot, referente del espacio opositor, acusó al oficialismo de impulsar una campaña para desacreditar los resultados y advirtió sobre las consecuencias institucionales de cuestionar la voluntad de los votantes sin presentar pruebas concluyentes.
Cómo quedó el Parlamento israelí tras las elecciones
Según los resultados difundidos por la Comisión Electoral Central, el bloque que respalda a Netanyahu obtuvo 53 de los 120 escaños de la Knéset. El sector encabezado por Eisenkot consiguió 48 bancas, mientras que los partidos árabes alcanzaron una representación histórica de 19 legisladores.
La nueva composición parlamentaria dejó al primer ministro sin los 61 diputados necesarios para alcanzar una mayoría propia y abrió la posibilidad de negociaciones entre las fuerzas opositoras y las agrupaciones árabes.
Por el momento, no existe un acuerdo para conformar una coalición alternativa, por lo que el escenario político israelí permanece abierto a nuevas negociaciones.
Los resultados definitivos deberán ser presentados oficialmente al presidente Isaac Herzog el próximo miércoles 4 de noviembre. A partir de entonces comenzará el proceso de consultas con los partidos para designar al dirigente encargado de intentar formar gobierno.
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