
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, enfrenta este martes una de las elecciones más importantes de su segundo mandato. Los comicios de medio término renovarán la totalidad de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado, en un escenario adverso para los republicanos, que arriesgan perder el control legislativo.
Las encuestas anticipan un avance de la oposición demócrata, que busca recuperar la mayoría en ambas cámaras. Para Trump, el principal objetivo será conservar al menos el control del Senado y evitar que los últimos dos años de su mandato queden condicionados por un Congreso opositor.
Las elecciones de medio término funcionan como una evaluación de la gestión presidencial. Aunque el nombre del mandatario no aparece en las boletas, históricamente el partido gobernante suele sufrir un retroceso en las urnas. Desde 1946, los oficialismos perdieron en promedio 26 bancas en la Cámara de Representantes y cuatro en el Senado durante este tipo de comicios.
Qué se vota en Estados Unidos
Este 3 de noviembre se renovarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes, mientras que también se elegirán 35 de las 100 bancas del Senado.
Actualmente, los republicanos tienen una mayoría ajustada en la Cámara baja, con 219 representantes frente a 214 demócratas. En el Senado, el oficialismo cuenta con 53 integrantes contra 47 de la oposición.
Además, 36 estados elegirán gobernadores, entre ellos California, Florida, Texas, Nueva York, Georgia, Michigan, Pensilvania y Ohio. También habrá 145 referendos sobre distintos asuntos, desde el derecho al aborto hasta reformas impositivas.
Qué puede pasar si Trump pierde el Congreso
Una derrota republicana en ambas cámaras representaría un fuerte revés político para Trump. El mandatario tendría mayores dificultades para impulsar leyes, aprobar sus principales iniciativas y avanzar con nombramientos de funcionarios, jueces y embajadores.
En ese escenario, el Congreso también podría intensificar los mecanismos de control sobre la administración republicana e impulsar investigaciones sobre la gestión presidencial.
El propio Trump anticipó las dificultades que podría enfrentar si pierde las mayorías legislativas. En declaraciones a Fox News, sostuvo que podría convertirse en el «señor Veto» y bloquear sistemáticamente las iniciativas impulsadas por la oposición hasta alcanzar acuerdos.
La disputa por el Senado será especialmente importante. Si los republicanos conservan esa cámara, Trump mantendrá una herramienta fundamental para avanzar con designaciones judiciales y cargos estratégicos de su administración.
La economía y la guerra en Irán, en el centro del debate
El escenario electoral también está condicionado por el desgaste de la imagen presidencial. Según los sondeos citados en las últimas semanas, seis de cada diez estadounidenses manifiestan descontento con Trump.
Entre los principales factores de preocupación aparecen la situación económica y la guerra en Irán, que comenzó en febrero y se extendió mucho más de lo previsto inicialmente por la Casa Blanca.
Uno de los impactos más visibles fue el aumento de los combustibles. Según la Asociación Automovilística Estadounidense, el galón de nafta llegó a un promedio de 4,27 dólares, frente a los 2,98 dólares registrados antes del conflicto.
La suba también repercutió en los costos de producción de distintos sectores, como la industria y la agricultura, y alimentó las críticas hacia el Gobierno incluso entre sectores republicanos.
Los estados que pueden definir la elección
Uno de los principales focos de atención estará puesto en los llamados estados bisagra o «púrpura», territorios donde los resultados suelen alternarse entre republicanos y demócratas.
Las disputas por el Senado en Carolina del Norte, Iowa, Maine, Michigan y Ohio serán determinantes. Sin embargo, también generan expectativa estados tradicionalmente republicanos, como Kansas y Texas, donde los demócratas aparecen competitivos en algunas encuestas.
Qué dicen las encuestas
Las proyecciones electorales anticipan un escenario complicado para Trump. Según Decision Desk HQ, los demócratas tienen un 79% de probabilidades de recuperar la Cámara de Representantes y un 56% de quedarse con el control del Senado.
Los sondeos nacionales también muestran una ventaja opositora. Una recopilación de diez mediciones realizada por The New York Times registró diferencias favorables a los demócratas de entre cuatro y doce puntos.
Por su parte, una encuesta de Ipsos para Reuters ubicó el respaldo demócrata en el 53%, frente al 44% republicano. Otra medición de YouGov para The Economist mostró una tendencia similar, con un 52% para los demócratas y un 41% para los republicanos.
El resultado de este martes será determinante para el futuro político de Trump y para definir cuánto margen de maniobra tendrá el presidente durante la segunda mitad de su mandato.
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