
Javier Milei y la vicepresidente Victoria Villarruel, cerraron el desfile militar por el Día de la Independencia con una sorpresa: ambos bajaron del palco oficial para subirse a un tanque de guerra.
El palco se ubicaba a una cuadra del inicio del desfile, en Libertador y Austria, sobre la plaza República Oriental del Uruguay. Y en el momento donde el acto ingresaba en el tramo final, con previo asesoramiento del ministro de Defensa de la Nación, Luis Petri, el mandatario interrumpió el paso de los uniformados para acceder al vehículo de guerra junto con su compañera.
Milei se mostró eufórico al saludar a los militares que estaban a su alrededor y a la gente que seguía el desfile a lo costados de la Avenida del Libertador. Sin dudas, fue uno de los momento destacado del acto, en el que desfilaron unos 7.000 efectivos y se movilizaron blindados, motos, camiones y camionetas con capacidad misilística.
El vehículo de guerra al que subió el Presidente es el presentado el viernes pasado en el Batallón de Arsenales 602 por el gobierno nacional, en la localidad bonaerense de Boulogne: se trata de los tanques de la familia de blindados TAM que fueron modernizados.
La actual versión, el TAM 2C A2, incorpora sistemas de última generación que posibilitan el combate Todo Tiempo; mayor precisión en los disparos; un avanzado sistema de control de tiro digitalizado que se le sumó, y una mayor velocidad de movimiento de la torre, gracias al reemplazo del sistema de movimiento hidráulico original por uno eléctrico, entre otras mejoras.
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