
José Luis Conde, secretario de Obras Públicas de Rosario, analizó el estado de las calles de la ciudad y las tareas de pavimentación que se están llevando a cabo en el centro y los barrios.
En diálogo con Gabriel Pennise, el funcionario afirmó que al asumir su cargo en 2019 “teníamos una idea relativa de cómo estaban las calles en Rosario”. En ese sentido, apuntó que “la gestión anterior había neutralizado el bacheo seis meses”, algo que “no es una queja ni una crítica”, y que entendió como algo que “probablemente haya sido una solución mejor a ejecutar trabajos y no tener recursos para cubrirlos”. “Hubo que remar contra eso. Creemos que estamos adelante en cuanto a reparación con respecto a lo que se va rompiendo, cosa que no es poco. A su vez, hay un plan que en 2023 va a cambiar la ciudad que es el pavimento definitivo”, añadió.

Conde señaló que a la hora de dar prioridad a vías por sobre otras se considera a aquellas que tienen alta circulación vehicular y de transporte de pasajeros. “Después, para los reclamos que llegan por distintas vías hay un mandato para decidir cuáles hacer antes que otras. Muchas veces tiene prioridad un defecto menos grande en una avenida por sobre uno más grande en una calle con poca circulación. Los recursos son limitados”, dijo.
En Radio Boing Conde se despegó de muchas de las obras que quedan inconclusas en Rosario, y señaló que “la mayoría de los casos tienen que ver con trabajos que realizan las empresas de servicios públicos, sean de origen público o privado”. Asimismo, remarcó: “En la medida que conocemos el problema lo atacamos y si es necesario los intimamos o hacemos multas. Son muchos los problemas de infraestructura de Rosario, que tampoco es algo de esta gestión. Los caños de Aguas Santafesinas no los puso Perotti. Solucionar estos problemas muchas veces centenarios lleva su tiempo”.

Por otro lado, el secretario de Obras Públicas planteó que “cuando se hacen trabajos no se deja contentos a todos”. “Nosotros empezamos en Parque Urquiza y aparecieron vecinos ‘al límite’ y preferimos dejarlo. No implica que sea a perpetuidad. Hicimos un registro de oposición. Hay entornos que se deben proteger y estamos tratando de generar y capacitar cuadrillas ya que no cualquiera hace adoquinados. La idea es capacitar y seguir por los espacios donde la historia manda. Veremos lo que quiere el vecino, estamos para eso”, expresó
“Rosario tiene casi 18 mil cuadras. Son aproximadamente 2300 kilómetros, casi 400 kilómetros al sur de Comodoro Rivadavia, si se trazara en una ruta. Los recursos son escasos”, afirmó. Y destacó la producción de losas de hormigón para las bocas de tormenta que se emplazan en las calles, con el objetivo de que estas no se hundan con el paso de los vehículos.
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