En diálogo con Gabriel Pennise y Jimena Lopergolo, el especialista Sebastián Maril puso paños fríos a las versiones que hablaban de una suspensión total de las demandas contra Argentina. El economista explicó que la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York tomó una decisión estratégica para evitar esfuerzos innecesarios antes de resolver el conflicto central de los 16.000 millones de dólares.
Maril detalló que lo ocurrido el pasado miércoles no es un cierre del caso, sino una pausa en los frentes periféricos que asediaban al país. “Lo que hizo la Corte fue suspender ciertas partes de las causas que involucraban la búsqueda del oro argentino, la búsqueda de las reservas del Banco Central y ciertos WhatsApps de funcionarios”, precisó.
La lógica de los jueces neoyorquinos es procesal: no quieren gastar tiempo ni recursos en decidir sobre embargos o sanciones si aún no está firme la sentencia principal. “Hay que ver primero si Argentina va a ser culpable de expropiar incorrectamente YPF antes de hacer todos los daños que causan las apelaciones secundarias“, explicó el economista.
El juicio, que se originó por la expropiación realizada en 2012, cumplirá 11 años el próximo 8 de abril. Según Maril, la complejidad radica en que Argentina, al privatizar YPF en 1993, hizo promesas a inversores internacionales en Wall Street que luego incumplió al ignorar el estatuto de la empresa durante la nacionalización.
“Hoy mismo hay cinco apelaciones paralelas, un pedido de desacato, un pedido de sanciones y ejecución de sentencias en siete países alrededor del mundo”, reveló Maril para graficar la dimensión del conflicto.
La mirada de los mercados y del Gobierno argentino está puesta en la resolución de la apelación primaria. Aunque los tiempos de la justicia norteamericana son inciertos, Maril estima que el fallo definitivo sobre el monto de los 16.000 millones debería publicarse en algún momento de este año.
“Este juicio ha tomado una dimensión tan grande que tarde o temprano alguien tiene que decir basta, publiquemos el fallo y pongamos conclusión a esto“, concluyó el especialista, subrayando que mientras no se defina la cuestión de fondo, Argentina seguirá transitando este “minué” judicial de idas y vueltas entre diferentes instancias.

Comentarios