
Julio Burdman, analista político internacional, visitó los estudios de Radio Boing y dialogó con el equipo de Ya Pasó sobre el complejo escenario geopolítico global, marcado por la tensión entre Estados Unidos y Venezuela, el rol de las grandes potencias y el avance de un modelo de poder basado en áreas de influencia.
Según explicó Burdman, la reacción internacional frente a la ofensiva de Estados Unidos sobre Venezuela fue mínima. “No hubo resistencia ni dentro de Venezuela ni en América Latina. El nuevo gobierno venezolano asumió sin protestas en la calle, y la región, salvo algunos comunicados formales, acompaña o guarda silencio”, señaló. En ese marco, destacó el alineamiento de varios países latinoamericanos con Washington y ubicó a Javier Milei como “referente de una nueva derecha regional alineada con Trump”.
El especialista afirmó que el mundo atraviesa una transición hacia un esquema multipolar jerárquico, donde Estados Unidos, China y Rusia —con India como actor emergente— imponen su autoridad en zonas definidas. “Cada potencia manda en su área y no permite interferencias. Eso ya no se disimula con eufemismos”, sostuvo.
En ese sentido, Burdman remarcó que ni Rusia ni China opusieron resistencia real a la intervención estadounidense en Venezuela. “Putin no dijo nada y los diplomáticos rusos se retiraron antes. China hizo declaraciones formales, pero ninguno levantó la voz. Todos reconocen que Venezuela está bajo el control de Estados Unidos”, explicó.
Consultado sobre el futuro del multilateralismo, fue contundente: “Ese modelo está prácticamente fenecido”. Señaló que la retirada de Estados Unidos de decenas de organismos internacionales confirma una tendencia previa y que solo sobreviven estructuras técnicas como el FMI o el Banco Mundial. “Lo que tenemos ahora es un multipolarismo con relaciones jerárquicas claras”, afirmó.
Sobre Europa, advirtió que atraviesa uno de sus momentos más frágiles. “Corre el riesgo de quedar como jamón del sándwich entre Estados Unidos y Rusia”, dijo, y explicó que la falta de una política de defensa común y la necesidad de consensuar entre casi 30 países limitan su capacidad de reacción. “Europa no tiene hoy un liderazgo geopolítico propio”, agregó.
Burdman también analizó la situación interna de Estados Unidos, marcada por una fuerte polarización social y política. Si bien reconoció el crecimiento del antitrumpismo, señaló que el presidente mantiene un respaldo sólido entre sus votantes. “Trump logró éxitos económicos y su política exterior dura genera apoyo en el electorado republicano”, concluyó.
Finalmente, anticipó que 2026 será un año clave para el reordenamiento global y dejó abierta una pregunta central: si China avanzará con mayor firmeza sobre su zona de influencia en Asia, siguiendo el camino ya trazado por Estados Unidos y Rusia.
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