
El gobierno de Kuwait acusó al régimen de Irán de infiltrar un equipo armado de la Guardia Revolucionaria para llevas a cabo operaciones hostiles dentro de su territorio, en medio de la creciente tensión regional en Medio Oriente.
Según informó el Ministerio de Exteriores kuwaití, el grupo ingresó a la isla de Bubiyan —una zona estratégica ubicada en el Golfo Pérsico— a bordo de una embarcación pesquera. Las autoridades locales aseguraron que el comando estaba integrado por miembros de la Guardia Revolucionaria iraní y que su objetivo era organizar ataques contra instalaciones del país árabe.
El Ministerio del Interior de Kuwait indicó que cuatro sospechosos fueron detenidos tras un enfrentamiento armado con fuerzas de seguridad, mientras que otros dos lograron escapar. Durante el operativo, un integrante de las Fuerzas Armadas kuwaitíes resultó herido.
La denuncia se produce en un contexto de fuerte escalada entre Irán, Estados Unidos e Israel, luego de semanas marcadas por ataques cruzados, amenazas sobre el estrecho de Ormuz y operaciones militares en distintos puntos de Medio Oriente.
Desde Kuwait calificaron el episodio como “una evidente violación de la soberanía” y exigieron a Teherán el cese inmediato de “acciones violentas ilegales” que, según remarcaron, ponen en riesgo la estabilidad regional y el comercio internacional.
La isla de Bubiyan, donde sucedió el operativo, tiene relevancia estratégica por su cercanía con Irak e Irán y por el desarrollo de infraestructura portuaria respaldada por inversiones chinas.
Acusaciones cruzadas y temor a un conflicto mayor
Hasta el momento, el régimen iraní no emitió una respuesta oficial sobre las acusaciones formuladas por Kuwait. Sin embargo, en las últimas semanas otros países del Golfo, como Bahréin y Emiratos Árabes Unidos, denunciaron presuntas operaciones vinculadas a células proiraníes y ataques con drones contra infraestructura sensible.
El episodio vuelve a aumentar la preocupación internacional por una posible expansión del conflicto regional, especialmente tras las advertencias de Washington sobre la seguridad marítima y energética en el Golfo Pérsico.
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