
Tras una investigación que se extendió durante casi seis meses, fuerzas de seguridad lograron detener a “Chami” Mendoza, señalado como uno de los principales cabecillas de la banda criminal conocida como Los Menores y acusado de integrar una asociación ilícita vinculada a diversos delitos.
El procedimiento fue resultado de un trabajo coordinado entre distintas áreas del Ministerio Público de la Acusación (MPA), el Ministerio de Seguridad y la Policía de Investigaciones (PDI).
Según explicó Cristian Fabiani, integrante de la Unidad de Investigación de la PDI, Mendoza tenía un rol central dentro de la organización delictiva y enfrenta múltiples acusaciones en distintas causas judiciales.
Al momento de su detención, los investigadores advirtieron que el sospechoso presentaba algunas modificaciones en su fisonomía, entre ellas nuevos tatuajes, lo que forma parte de las maniobras que suelen realizar los prófugos para dificultar su identificación.
El operativo incluyó una persecución controlada que buscó alejar al sospechoso del domicilio donde se encontraba, con el objetivo de reducir riesgos durante el procedimiento.
Finalmente, los agentes lograron interceptarlo y concretar su arresto, dando por terminada una investigación que demandó meses de tareas de inteligencia, seguimiento y recolección de pruebas.
Ahora, Mendoza quedó a disposición de la Justicia y deberá enfrentar las imputaciones por asociación ilícita y otros delitos que se le atribuyen en el marco de la causa contra la banda Los Menores.
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