
La Cancillería argentina emitió este viernes un comunicado en el que recomendó a los ciudadanos argentinos “evitar todo viaje o desplazamiento” hacia la República Islámica de Irán, ante el agravamiento de la situación social y de seguridad que atraviesa ese país.
La advertencia se produce en el marco de las recientes protestas contra la devaluación del rial y la aceleración de la inflación, que derivaron en una fuerte represión por parte de las fuerzas de seguridad y dejaron al menos seis muertos, según los últimos reportes oficiales y de organizaciones de derechos humanos.
En el mismo comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores también aconsejó a los argentinos que residen en Irán o que se encuentran allí de manera temporal “extremar las precauciones y mantenerse permanentemente informados sobre la evolución de la situación”. Asimismo, puso a disposición un canal de contacto para eventuales consultas o pedidos de asistencia, a través del correo electrónico diare@mrecic.gov.ar.
Las manifestaciones de esta semana se extendieron por distintas regiones del país, con especial intensidad en las provincias occidentales de Lorestán, Chaharmahal y Bajtiari, donde se registraron los enfrentamientos más violentos entre manifestantes y fuerzas de seguridad.
En ese contexto, un funcionario local del oeste iraní, citado por medios estatales, advirtió que cualquier disturbio o reunión ilegal será respondido “con decisión y sin indulgencia”, lo que incrementa el riesgo de una mayor escalada represiva.
La crisis interna también recrudeció la tensión internacional. Desde Estados Unidos, el presidente Donald Trump aseguró que está “listo para actuar”, mientras que el alto funcionario iraní Ali Larijani respondió que una eventual interferencia estadounidense en asuntos internos de Irán implicaría la desestabilización de toda la región. Irán mantiene influencia y respaldo a grupos armados en Líbano, Irak y Yemen.
Según informaron medios estatales y organizaciones defensoras de los derechos humanos, entre las víctimas fatales figura un hombre que, de acuerdo a las autoridades, pertenecía al grupo paramilitar Basij, vinculado a la Guardia Revolucionaria iraní.
Ante este escenario de creciente tensión política, social y geopolítica, el Gobierno argentino insistió en la necesidad de extremar cuidados y evitar desplazamientos hacia la región.
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