
Tener ciudadanía argentina podría convertirse en algo más que una alternativa para quienes buscan vivir o invertir en el país: para algunos de los estadounidenses más ricos, podría transformarse en un nuevo símbolo de estatus.
La idea surge de los especialistas internacionales que participaron en las consultas realizadas por el Gobierno para diseñar el programa de ciudadanía por inversión, una iniciativa que Argentina busca poner en marcha antes de fin de 2026. El objetivo es atraer capitales de personas con grandes patrimonios a cambio del acceso a la nacionalidad argentina.
Nuri Katz, presidente de Apex Capital Partners, una de las firmas que asesoraron al Gobierno, llegó a comparar la eventual ciudadanía argentina con una Amex Black, una tarjeta asociada al segmento de mayores ingresos. “Creo que todos los estadounidenses adinerados lo considerarán”, afirmó a Forbes.
Cuánto podría costar obtener la ciudadanía
Aunque el esquema todavía no tiene todos sus detalles definidos, las estimaciones ubican la inversión en el orden de los cientos de miles de dólares.
Una de las propuestas analizadas contempla una contribución no reembolsable de alrededor de US$500.000 para una familia de cuatro integrantes, aunque los montos finales y las condiciones todavía deben ser reglamentados. La información más reciente publicada sobre el proyecto también contempla una alternativa mediante bonos del Tesoro argentino.

El diseño contempla además distintas sumas según la composición familiar. Según el esquema difundido por Forbes, la opción de donación partiría de US$350.000 para una persona y US$450.000 para una pareja, con adicionales de acuerdo con la edad de los hijos. La otra alternativa sería una inversión en un bono soberano a siete años.
Por ahora, se trata de cifras y modalidades en proceso de definición, por lo que el programa podría sufrir modificaciones antes de su lanzamiento.
¿Por qué un estadounidense rico querría ser argentino?
La propuesta apunta a un mercado que creció en los últimos años: el de personas de alto patrimonio que buscan una segunda ciudadanía como mecanismo de diversificación.
Los especialistas consultados por Forbes describen ese fenómeno como una suerte de “plan B”. La idea es contar con otra nacionalidad y otro lugar de residencia potencial frente a escenarios de incertidumbre económica, política o geopolítica.
En ese escenario, Argentina ofrece algunos atributos que pueden resultar atractivos para ese segmento: un pasaporte con amplio acceso internacional, pertenencia al G20, conexión con el Mercosur y una ubicación geográfica que permite mantener una diferencia horaria relativamente pequeña con Estados Unidos.
Según Forbes Argentina, el pasaporte argentino permite ingresar sin visa a alrededor de 170 países, uno de los elementos que las consultoras especializadas consideran clave para competir dentro del mercado global de ciudadanía por inversión.

Argentina quiere entrar en un mercado millonario
El Gobierno busca así posicionar al país dentro de una industria internacional que ofrece ciudadanía o residencia a cambio de inversiones.
Si finalmente se implementa, Argentina sería el primer país de Sudamérica en ofrecer directamente un programa de ciudadanía por inversión, diferenciándose de otros países de la región que cuentan con mecanismos de residencia para inversores.
La iniciativa también tiene un objetivo económico: captar dólares y grandes inversiones internacionales. Según información citada por Forbes, el Gobierno aspira a que el programa pueda generar ingresos significativos para el país.
Para los especialistas, el atractivo argentino no estaría únicamente en lo que el inversor puede hacer dentro del país, sino también en el valor de la ciudadanía como herramienta de movilidad y diversificación patrimonial.
Así, mientras Argentina busca captar capitales extranjeros, su pasaporte podría empezar a ocupar un lugar inesperado dentro del mercado global de las grandes fortunas: no solo como documento de viaje, sino como un activo asociado al patrimonio y la movilidad internacional.
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