Damián Reifenstuel y Ariel Cabrera son dos de los tres acusados de asesinar a Ivana Garcilazo en inmediaciones de Ovidio Lagos y Montevideo horas después del clásico de la ciudad del pasado 30 de septiembre. Conocidos en el club desde hace tiempo, allegados a la Vieja Amelia y habitués de la tribuna Diego Armando Maradona, su amistad es prácticamente de toda la vida.
Ya desde chiquitos Damián y Ariel forjaron una gran relación debido a la cercanía que tenían sus propias familias. Entre muchas cosas que comparten, una de las más importante es su amor por los colores. Su fanatismo por el rojo y por el negro es tan antigua como su amistad y fue justamente en las instalaciones del club que forjaron su relación.
Su habitual presencia en los pasillos del Coloso hizo que se transformaran en personas conocidas dentro de la propia institución, e inclusive fueron apadrinados por la reconocida Amelia Montero, famosa por ser una pionera entre las mujeres hinchas de Newell’s. A tal punto llegó esa relación, que Ariel Cabrera, a pesar de no tener ningún lazo familiar con ella, se presentaba como “el hijo de la Vieja”.
Durante muchísimo tiempo Cabrera fue el encargado de organizar los colectivos que trasladarían a los fanas de la Lepra por todo el país siguiendo a su equipo. Reifenstuel, a pesar de que mantenía un perfil más bajo que su amigo, no se perdía la oportunidad de acompañar al club a lo largo y ancho de las rutas argentinas.
A pesar de que no tardaron mucho tiempo en intentar desaparecer en redes sociales, algunos pocos registros marcan su total fanatismo por la institución. Indagando todavía se puede encontrar el perfil de Damián, donde la mayoría de las pocas fotos publicadas son con la camiseta rojinegra, en el estadio, o haciendo referencia a Newell’s.
Cabrera, en cambio, llevó un poco más allá su amor y durante cuatro años fue profesor de la escuelita de fútbol de Malvinas, donde los jugadores leprosos hacen sus primeros pasos por el baby. Allí estuvo a cargo de la formación de muchos de los futbolistas que hoy en día están en las inferiores del club, aunque terminó siendo removido de su cargo a fines de 2017 tras una pelea con algunos encargados de la conducción del complejo.
“Yo pienso que Bielsa nos dejó un legado muy importante, sobre todo el amor por el fútbol y por el trabajo. Marcelo está presente siempre, es el ídolo máximo de Newell’s y está presente en el corazón de todos, y va a estar siempre”, destacó alguna vez mientras era profe de Malvinas para un documental francés sobre la vida del Loco.
Todavía no está claro qué hacían ese sábado horas después del derby rosarino merodeando las instalaciones del Coloso del Parque. No es extraño que hayan estado juntos, teniendo en cuenta que justamente su relación se fortaleció a raíz de seguir a la Lepra en todas las canchas.
Lo cierto es que ese 30 de septiembre ambos habrían estado implicados en uno de los sucesos más trágicos de la historia reciente de los clásicos de la ciudad. Ellos mismos tendrán que explicar que pasó, qué pensaron o por qué decidieron atacar a una mujer con una piedra por el simple hecho de vestir la camiseta del club rival.
Trece días después del hecho, y asechado por la opinión pública y por la presión mediática, Ariel Cabrera decidió entregarse en la sede de la Agencia de Investigación Criminal, donde será indagado por primera vez tras ser acusado de asesinar a Ivana Garcilazo. Damián Reifenstuel, en cambio, continúa prófugo y aún es una incógnita su paradero.

Minutos después de presentarse ante la Justicia, su abogado, Sergio Larrubia, declaró ante la prensa que “ahora se tienen que discutir los hechos que se le imputan y también la cautelar que se le imponga”. Además, agregó que “él está bien”, y que “expresó su voluntad de presentarse para declarar”.



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