
Durante la noche, el crudo europeo Brent llegó incluso a superar los u$s100 por barril, aunque luego moderó parcialmente el avance y se ubicó en niveles cercanos a los u$s97, todavía dentro de una franja considerada preocupante por los analistas del mercado energético.
En la apertura de la jornada, el Brent opera con una suba del 5% hasta los u$s96,60 por barril, mientras que el WTI de Estados Unidos avanza 4,6% y cotiza en torno a los u$s91,30.
La suba se produce incluso a pesar de que Estados Unidos anunció la liberación de 172 millones de barriles de su Reserva Estratégica de Petróleo, una medida destinada a intentar estabilizar la oferta global de crudo.
La decisión forma parte de un esfuerzo coordinado entre los países miembros de la Agencia Internacional de Energía (AIE), que acordaron liberar en conjunto hasta 400 millones de barriles para compensar posibles interrupciones en el suministro mundial, en especial ante el cierre efectivo del estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más importantes del planeta.
Sin embargo, la medida no logró frenar la presión alcista sobre el petróleo. La nueva escalada se produjo luego de que Omán evacuara todas las embarcaciones de una de sus principales terminales de exportación y tras el ataque a dos buques cisterna en aguas iraquíes, episodios que volvieron a encender las alarmas sobre la seguridad de las rutas energéticas en la región.
El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, confirmó que el presidente Donald Trump autorizó la liberación de los barriles a partir de la próxima semana. Según detalló, el proceso de descarga se realizará de forma gradual y se extenderá durante aproximadamente 120 días.
El volumen anunciado representa una porción significativa de la Reserva Estratégica de Petróleo (SPR) estadounidense, que actualmente cuenta con unos 415 millones de barriles almacenados.
De acuerdo con Wright, el plan también prevé reponer cerca de 200 millones de barriles durante el próximo año para recomponer parcialmente el stock liberado. El funcionario aseguró además que la operación no implicará costos adicionales para los contribuyentes.
A pesar de estos anuncios, los mercados energéticos continúan reflejando la preocupación de los inversores por el impacto que podría tener la guerra en Medio Oriente sobre el abastecimiento global de crudo, un factor que mantiene la volatilidad en los precios y presiona al alza a todo el sector energético.
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