
Ernesto Cherquis Bialo dejó una huella imborrable en el periodismo deportivo, y entre sus tantas intervenciones memorables, una predicción realizada en Radio Boing hoy resuena como una pieza casi mística del fútbol argentino.
En el marco de su fallecimiento, una de las intervenciones más recordadas de Ernesto Cherquis Bialo vuelve a cobrar fuerza. El 16 de diciembre de 2022, apenas dos días antes de la final del Mundial de Qatar entre Argentina y Francia, el periodista participó del programa “Todo Pasa” en Radio Boing y dejó una reflexión que, con el paso del tiempo, se convirtió en una verdadera profecía futbolera.
En aquel análisis, Cherquis no solo habló del momento del equipo, sino que puso el foco en la mística colectiva y en el rol de Lionel Messi, anticipando escenas que luego efectivamente ocurrieron en la final.
“Este equipo puede lograrlo porque este equipo ya ha generado el grupo indestructible que genera la mística”, sostuvo, marcando el punto de partida de su lectura.
Pero lo más impactante llegó después, cuando describió con un nivel de detalle sorprendente lo que sucedería en el partido decisivo: “Verán que Messi, dentro de 48 horas, luego que haga un gol, levantará los brazos, vendrán sus compañeros a abrazarlos, agradecerá a Dios, e inmediatamente se pondrá frente a un palco familiar que seguramente el director de la transmisión va a ponchar, porque es para ellos para quienes está jugando, para no irse del fútbol sin obtener lo que merece”.
La escena, que parecía una construcción poética, terminó reflejándose casi con exactitud en la consagración de Argentina en Qatar, lo que convirtió esas palabras en uno de los momentos más recordados de su trayectoria reciente.
Fiel a su estilo, Cherquis también apeló a una mirada más profunda, vinculando el fútbol con lo espiritual y la historia de los grandes ídolos: “Si alguna vez Dios tocó a Pelé en el 58, a Charlton en el 66 en Inglaterra, a Diego en el 86 en México, si Dios los tocó para bendecirlos… el domingo tiene que estar y tocar al pibe Messi, lo tiene que tocar y lo tiene que bendecir, porque sin Dios no hay campeón”.
Y cerró con una frase que sintetiza su forma de entender el fútbol como fenómeno casi religioso: “Y los que no creen no les gusta el fútbol, porque si no creen en Dios no creen en Maradona, no creen en Messi”.
La intervención en Radio Boing se transformó, con el paso del tiempo, en una de las definiciones más emblemáticas de Cherquis Bialo en sus últimos años. Hoy, tras su muerte, ese testimonio no solo revive su capacidad analítica, sino también su mirada única, pasional y literaria del deporte, donde el fútbol siempre fue mucho más que un juego.
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