
La Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial y Laboral de Santa Fe, con sede en Rafaela, dispuso que se avance con la venta de las plantas y marcas de la quebrada cooperativa SanCor, aunque con cambios respecto al proceso original.
“Los bienes salen a la venta, las reglas siguen vigentes y no hay que empezar de nuevo. Pero introdujimos algunas correcciones”, indicaron en el fallo los magistrados Pablo Lorenzetti, María José Álvarez Temea y Duilio Maximiliano Hail.
Entre ellas, se destaca que “el precio podrá pagarse en pesos y no sólo en dólares. Antes de recibir ofertas deberá aprobarse una grilla que explique con qué puntaje se evaluará cada propuesta, para que la decisión no dependa de criterios no escritos”.
Asimismo, marcaron que “al adjudicar habrá que comparar si conviene más vender todo junto o por partes y elegir lo que deje más dinero para pagar a los acreedores”. Por otro lado, “el tasador deberá completar su informe con el valor probable de venta en el mercado y con la incidencia del siniestro de junio de 2026 en la planta de Sunchales y el precio mínimo deberá ajustarse a esa tasación”.
De esta manera, la misma cámara, que había suspendido los pliegos licitatorios y el cronograma de venta en julio, ahora impulsa la liquidación de la láctea, pero con importantes cambios. Cabe recordar que SanCor arrastra un pasivo de US$ 120 millones, cuestión central por la que la propia cooperativa pidió su quiebra. La venta se realizaría a través de licitaciones con un precio base de US$ 52,1 millones: por un lado, se liquidarían las 6 plantas e instalaciones que SanCor poseía al momento de la quiebra (3 en Santa Fe y 3 en Córdoba) y sus instalaciones adyacentes, y, por otro, los activos intangibles, como sus marcas y líneas de productos.
En el primer caso, las fábricas fueron valuadas con un precio mínimo de US$ 27,4 millones, mientras que, respecto a los activos intangibles, el juzgado estableció un precio base de US$ 24,7 millones, de los cuales US$ 18,7 millones corresponden a la marca principal SanCor, mientras que los restantes US$ 6 millones, a sus submarcas, como Mendicrim, Tolem o Quesabores, entre otras.
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