
Julio De Vido y Lázaro Báez sufrieron este jueves un revés judicial, luego de que distintos tribunales de feria de la Cámara Federal de Casación Penal rechazaran sus respectivos pedidos de prisión domiciliaria, confirmando que ambos continúen detenidos en el penal de Ezeiza.
En el caso del exministro de Planificación, la sala integrada por los jueces Mariano Borinsky, Javier Carbajo y Guillermo Yacobucci decidió sostener la resolución previa y desestimar los argumentos presentados por su defensa. De Vido cumple una condena a cuatro años de prisión por administración fraudulenta contra el Estado, en el marco de la causa por la Tragedia de Once.
Los abogados del exfuncionario kirchnerista, Maximiliano Rusconi y Gabriel Palmeiro, habían basado el pedido en dos ejes centrales: que De Vido supera los 70 años de edad y que padece patologías crónicas que, según señalaron, no recibirían la atención médica adecuada dentro del establecimiento penitenciario. También denunciaron falta de medicamentos y una dieta inadecuada.
Sin embargo, en su voto, el juez Javier Carbajo remarcó que la edad, por sí sola, no habilita automáticamente el otorgamiento de la prisión domiciliaria. Para que el beneficio sea procedente —sostuvo— debe acreditarse que el encierro represente un riesgo concreto para la vida o la dignidad del detenido, o que el sistema penitenciario sea incapaz de atender sus afecciones.
El magistrado respaldó el rechazo en informes del Cuerpo Médico Forense y del Servicio Penitenciario, elaborados en diciembre de 2025, que acreditaron que las patologías de De Vido se encuentran debidamente controladas y atendidas.
En paralelo, otra sala de Casación, integrada por Ángela Ledesma, Borinsky y Carbajo, resolvió no hacer lugar al recurso presentado por Lázaro Báez, condenado a 15 años de prisión en las causas conocidas como Ruta del Dinero K y Vialidad.
La mayoría del tribunal consideró que no existen circunstancias excepcionales que justifiquen morigerar el régimen de detención del empresario, también alojado en Ezeiza. Los jueces destacaron que las afecciones de salud alegadas por la defensa se encuentran tratadas dentro del sistema penitenciario y subrayaron la gravedad de los delitos, vinculados a la corrupción y al lavado de activos.
No obstante, en voto minoritario, Borinsky sostuvo que la proximidad de los 70 años de Báez, el agravamiento de su estado de salud y la necesidad de proteger derechos de menores de su entorno familiar ameritaban un análisis distinto. Planteó que una prisión domiciliaria con controles estrictos permitiría resguardar esos derechos sin afectar los fines de la pena.
Con estas resoluciones, la Cámara de Casación ratificó la continuidad del cumplimiento efectivo de las condenas para ambos referentes de las causas de corrupción más relevantes de los últimos años.
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