
El inconfundible sonido del charango, un teléfono fijo de espiral que hoy parece de museo y los títeres que marcaron a toda una generación regresan en clave digital. “La llama que llama”, la histórica campaña publicitaria nacida en 1998, vuelve convertida en miniserie de microepisodios, con estreno este viernes 27 de febrero en la plataforma Flow.
La producción lanza hoy los primeros cuatro episodios, mientras que los capítulos restantes se estrenarán en forma escalonada los días 5 y 12 de marzo, hasta completar un total de ocho entregas.
La nueva versión adapta el universo original al consumo actual: cada episodio dura entre cuatro y seis minutos, en un formato ágil pensado para dispositivos móviles y plataformas de streaming. La producción estuvo a cargo de Maximiliano Anselmo y Sebastián Wilhelm, con dirección de Francisco Colombatti y la participación de la productora Landia.
El espíritu original se mantiene intacto: las voces y características que convirtieron a los personajes en fenómenos populares siguen presentes, al igual que los títeres y parte de la utilería clásica.
El núcleo familiar continúa encabezado por:
- La llama que llama, el padre conocido por realizar llamadas telefónicas sin afrontar los costos.
- Llamona, la madre, con pasado en documentales.
- Llamiro, el hijo adolescente.
- El Viejo, el abuelo paterno.
- Bebé, la integrante más joven.
En esta nueva etapa, la familia interactúa con celebridades invitadas, cuyos nombres se irán revelando episodio a episodio. La producción ya adelantó la participación del actor Benjamín Vicuña, aunque el resto del elenco sorpresa permanece en reserva.
El fenómeno que nació en 1998
La campaña original fue creada en 1998 como estrategia de Telecom para promocionar los planes de llamadas de larga distancia en telefonía fija. El humor absurdo y las referencias culturales asociadas principalmente a la provincia de Jujuy generaron una identificación inmediata con el público argentino.
Durante tres años, se emitieron 26 comerciales que instalaron frases y situaciones en la memoria colectiva, trascendiendo el marco publicitario. La familia de llamas se convirtió en símbolo de la creatividad argentina y mantuvo su vigencia en redes sociales y comunidades digitales.
Con un moderno smartphone en lugar del teléfono fijo de espiral y bajo la consigna “Resucitamos”, las redes sociales mostraron a la familia recorriendo distintos puntos del país, desde Alta Gracia hasta Buenos Aires, pasando por el barrio de Chacarita, utilizando el clásico megáfono para anunciar su regreso.
La decisión de relanzar la serie en 2026 responde tanto al interés de los seguidores históricos como a la intención de captar nuevas audiencias a través de plataformas digitales. El formato breve busca adaptarse a hábitos actuales caracterizados por el consumo rápido y multiplataforma.
El regreso fue declarado de interés cultural por el Ministerio de Cultura y Turismo de Jujuy, que destacó el aporte de la producción al patrimonio simbólico y a la identidad audiovisual nacional. La resolución aclara que la distinción no implica erogaciones presupuestarias, aunque establece la entrega de una copia oficial a los responsables del proyecto.
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