
Lo que debía ser una estancia de medio año en el espacio terminó de forma abrupta. La misión SpaceX Crew-11 de la NASA regresó a casa este jueves por la madrugada, adelantando su partida de la Estación Espacial Internacional (EEI) debido a un imprevisto médico que encendió las alarmas en el centro de control.
La cápsula Dragon, que transportaba a los cuatro integrantes de la tripulación, tocó el agua frente a la costa de California a las 03:41 (hora local), tras completar un viaje de retorno de unas diez horas. El equipo está compuesto por los estadounidenses Zena Cardman y Mike Fincke, el japonés Kimiya Yui y el cosmonauta ruso Oleg Platonov.
Aunque el grupo llegó a la estación orbital el pasado 2 de agosto con el objetivo de permanecer allí seis meses, los planes volaron por los aires el pasado 7 de enero. Ese día, uno de los astronautas sufrió un problema de salud —del cual la NASA no brindó mayores detalles técnicos por privacidad— que obligó a los directores de la misión a concluir la expedición de manera anticipada.
A pesar del susto y de la interrupción de las tareas científicas, el operativo de reingreso a la atmósfera se desarrolló sin inconvenientes. Los equipos de recuperación de SpaceX y la NASA rescataron la cápsula en el mar y trasladaron a los astronautas para una revisión médica exhaustiva en tierra firme.
Con este regreso inesperado en enero de 2026, la NASA ahora deberá reprogramar los relevos en la EEI para no dejar desatendidos los experimentos y el mantenimiento del complejo espacial, mientras se aguarda por la evolución del tripulante afectado.
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