
La producción de granos en la Argentina alcanzaría un récord histórico en la campaña 2025/26, con un volumen cercano a las 155 millones de toneladas, lo que representa un incremento del 11,8% en comparación con el ciclo anterior. El crecimiento estaría explicado principalmente por las favorables condiciones climáticas y por los volúmenes récord previstos en las cosechas de trigo y maíz.
De acuerdo con los precios internacionales proyectados para el próximo ciclo, el aporte del sector agroindustrial en términos de exportaciones ascendería a unos US$ 36.800 millones, unos US$ 600 millones por encima del resultado de la campaña previa, según un informe elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), al que accedió la Agencia Noticias Argentinas.
El complejo sojero volvería a ubicarse como el principal generador de divisas, con exportaciones por más de US$ 19.500 millones, considerando tanto granos como subproductos. No obstante, se destaca la fuerte recuperación del maíz, que aportaría alrededor de US$ 8.200 millones. En tanto, el complejo triguero generaría unos US$ 3.750 millones y el girasolero alcanzaría los US$ 2.500 millones.
En total, la Argentina podría exportar cerca de 110 millones de toneladas entre granos y subproductos —incluyendo harinas, aceites y biocombustibles—, lo que constituiría el mayor volumen histórico para el país.
Sin embargo, el informe advierte que la caída de los precios internacionales de los commodities agrícolas limitará el impacto económico del aumento en el volumen producido. Por este motivo, el crecimiento en el valor de las exportaciones sería de apenas US$ 600 millones, el mayor de los últimos tres años, aunque todavía por debajo de los registros alcanzados en las campañas 2020/21 y 2021/22.
En cuanto a los cultivos, se espera que la cosecha de trigo alcance los 27,7 millones de toneladas, con un crecimiento del 37,7% interanual, superando en 4,7 millones de toneladas el récord previo de la campaña 2021/22.
El maíz también marcaría un nuevo récord, con una producción estimada en 61 millones de toneladas, impulsada tanto por las buenas condiciones climáticas como por un aumento significativo del área sembrada, en detrimento del cultivo de soja.
Por su parte, la producción de soja sería más moderada, con una estimación de 47 millones de toneladas, lo que representa una caída del 5% respecto del ciclo anterior.
Finalmente, el girasol mostraría un fuerte dinamismo, con un incremento del 13% en el área sembrada, que alcanzaría las 2,7 millones de hectáreas, y una producción estimada de 5,5 millones de toneladas.
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