
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) informó que la recaudación tributaria de enero registró una caída real interanual del 7,6%, al alcanzar un total de $18,33 billones. El resultado se explicó principalmente por una fuerte merma en los ingresos por IVA, en un escenario marcado por la desaceleración de la actividad económica. En términos nominales, los recursos crecieron 22%.
La baja en los ingresos tributarios tuvo un impacto directo en las finanzas provinciales. Tal como se había anticipado, la pérdida de recursos derivó en una caída cercana al 8% en los envíos por coparticipación de impuestos a las provincias.
Este escenario complica el vínculo entre la Nación y los gobernadores, en momentos en que se negocian reformas clave. En particular, la discusión gira en torno a la Reforma Laboral, que incluye una rebaja del Impuesto a las Ganancias para las empresas, medida que genera preocupación en las provincias por su potencial efecto adicional sobre la masa de recursos coparticipables.
Así, el retroceso de la recaudación no solo refleja el enfriamiento de la economía, sino que también agrega tensión fiscal y política en el arranque del año.
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