
Las bolsas asiáticas registraron fuertes caídas este lunes luego de que los precios del petróleo superaran los 100 dólares por barril por primera vez en casi cuatro años, en un contexto marcado por la escalada de la guerra en Medio Oriente. El alza del crudo genera presión sobre las economías dependientes de la importación de energía y aumenta la volatilidad en los mercados financieros globales.
El índice Nikkei 225 de Japón lideró las pérdidas con una caída de 5,2%, cerrando en 52.728,72 puntos, mientras que en Corea del Sur el índice Kospi retrocedió 6% y finalizó la jornada en 5.251,87 unidades.
Otros mercados de la región también registraron números en rojo. En Hong Kong, el índice Hang Seng cayó 1,6% hasta los 25.343,77 puntos, mientras que el índice compuesto de Shanghái bajó 0,7% y cerró en 4.097,69. En Taiwán, el principal indicador bursátil se desplomó 4,4%.
La tensión también se trasladó a los mercados occidentales. Los futuros de los principales índices de Wall Street operaban con caídas superiores al 1% para el S&P 500, el Nasdaq Composite y el Dow Jones Industrial Average, luego de las pérdidas registradas al final de la semana pasada.
En Europa, las principales bolsas también mostraban retrocesos hacia las 10:00 (hora GMT). Los mercados de Londres, París, Madrid, Milán y Frankfurt registraban caídas superiores al 1% mientras los inversores aguardaban una reunión de ministros del G7, en la que se analizarán posibles medidas de emergencia, entre ellas el uso de reservas estratégicas de petróleo.
El repunte del crudo se produjo tras nuevos ataques durante el fin de semana entre las partes en conflicto. Bahréin acusó a Irán de atacar una planta de desalinización, una infraestructura clave para el suministro de agua potable en los países del Golfo. En respuesta, Israel lanzó ataques contra depósitos de petróleo en Teherán, lo que generó densas columnas de humo y alertas ambientales.
En ese marco, el enviado especial de China para Medio Oriente, Zhai Jun, pidió el cese de los ataques y condenó los bombardeos contra objetivos civiles, al señalar que los golpes contra infraestructura no militar y contra la población deben recibir una condena internacional.
La volatilidad energética también generó advertencias en Asia. El presidente de Corea del Sur, Lee Jae Myung, pidió evitar conductas especulativas en el mercado energético y llamó a responder con rapidez ante la creciente inestabilidad. “Por favor respondan de forma proactiva a la creciente volatilidad en los mercados financieros y de divisas, que son la savia de nuestra economía”, afirmó.
En el mercado petrolero, el barril de Brent se negociaba a 103,54 dólares a las 06:00 GMT, mientras que el crudo de referencia estadounidense alcanzaba los 107,35 dólares. Ambos valores se ubicaban cerca de un 15% por encima del cierre del viernes.
El aumento llevó al petróleo a niveles no vistos en al menos 14 años y se vincula con la expansión del conflicto en una región clave para la producción y el transporte de energía desde el Golfo Pérsico. La última vez que el crudo había superado los 100 dólares fue tras la invasión rusa de Ucrania en 2022.
El clima de incertidumbre ya había golpeado a Wall Street el viernes pasado. El S&P 500 cayó 1,3% luego de que un informe mostrara que los empleadores estadounidenses recortaron más puestos de trabajo de los que generaron durante el último mes, en simultáneo con la suba del petróleo por encima de los 90 dólares.
Durante esa jornada, el Dow Jones llegó a perder hasta 945 puntos antes de cerrar con una baja de 453 unidades, equivalente al 0,9%, mientras que el Nasdaq Composite retrocedió 1,6%.
En el mercado cambiario, el dólar se mantuvo como refugio para los inversores. A primera hora del lunes cotizaba a 158,46 yenes frente a los 158,09 del cierre del viernes, mientras que el euro se negociaba a 1,1558 dólares.
Comentarios