
Rosario Central debutó en la Copa Libertadores con un empate que deja sensaciones encontradas. El 0 a 0 ante Independiente del Valle en el Gigante de Arroyito no refleja del todo lo que ocurrió en el campo, especialmente en el segundo tiempo, cuando el Canalla asumió el protagonismo, dominó el trámite y estuvo varias veces cerca de quedarse con la victoria.
El equipo rosarino mostró personalidad para ir a buscar el partido, sobre todo tras la expulsión de Junior Sornoza, que dejó al conjunto ecuatoriano con diez futbolistas a los 14 minutos del complemento. Desde ese momento, Central monopolizó la posesión, empujó desde los costados y generó una sucesión de llegadas claras.
Sin embargo, la gran actuación de Aldair Quintana y la falta de eficacia en la definición terminaron conspirando contra las aspiraciones del Canalla, que dejó una buena imagen desde el juego, aunque quedó en deuda con el resultado.
Las claves del empate

Quintana, la gran figura de la noche
El arquero de Independiente del Valle fue determinante para sostener el cero. Sus intervenciones ante Di María, Véliz, Campaz y Giménez lo transformaron en el gran responsable del punto que se llevó el conjunto ecuatoriano.
Central creció en el segundo tiempo
Tras una primera mitad equilibrada, el equipo de Arroyito elevó su nivel en el complemento. Con mayor volumen de juego, presión alta y más presencia en el área rival, logró dominar buena parte del partido.
La expulsión que cambió el trámite
La roja a Junior Sornoza modificó el escenario. Con un jugador más durante más de media hora, Central se hizo dueño de la pelota y obligó a Independiente del Valle a refugiarse cerca de su arco.

Faltó contundencia en el área
Pese a la cantidad de llegadas, el Canalla no logró traducir su superioridad en goles. Allí estuvo la principal deuda del debut: generar mucho, pero convertir poco.

Una imagen positiva con sabor amargo
Desde lo futbolístico, Central dejó señales alentadoras. Pero el empate en casa, con superioridad numérica y varias chances claras, deja la sensación de una oportunidad perdida.
Lo que viene: la necesidad de hacerse fuerte fuera de casa
Más allá de la buena imagen futbolística, el empate en el debut obliga ahora a Rosario Central a buscar puntos fuera de casa para no perder terreno en el grupo. Haber dejado escapar la victoria en Arroyito, sobre todo por el desarrollo del segundo tiempo, aumenta la importancia del próximo compromiso en condición de visitante.
“Central dejó señales alentadoras desde el juego, pero en la Copa los merecimientos no siempre alcanzan: el próximo paso será convertir buenas actuaciones en victorias.”
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