
A casi seis meses de haber anunciado su separación, el conflicto judicial entre la flamante figura de Los Ángeles Lakers, Luka Doncic, y su ex prometida, Anamaria Goltes, suma un nuevo y tenso capítulo. Sin embargo, en los últimos días, la Justicia del condado de Los Ángeles le puso un freno temporal a la disputa: la jueza Melissa C. Lyons desestimó la demanda de manutención infantil que la influencer había presentado contra el jugador esloveno.
El cierre del expediente se dio “sin perjuicio”, lo que significa que pone fin a la batalla iniciada en marzo solo por el momento, dejando abierta la puerta para que el caso vuelva a presentarse en el futuro.
Las exigencias millonarias y la disputa por la custodia

En el trasfondo de esta batalla judicial, las cifras que trascendieron generaron un gran revuelo en el entorno de la NBA. Según un informe publicado por el portal TMZ, Goltes habría estado dispuesta a retirar el caso si el basquetbolista aceptaba pagar 50 millones de dólares para zanjar la disputa. De acuerdo con este reporte, la propuesta establecía que el 80% de esa suma sería para la modelo y el 20% restante para las pequeñas, Gabriela (2 años) y Olivia (meses). Además, el acuerdo contemplaba que el jugador redujera el tiempo con sus hijas de dos días por semana a solo uno.

Ante este panorama en California, Doncic decidió blindarse legalmente y contrató a Laura Wasser, una reconocida abogada especializada en divorcios de alto perfil en Hollywood. Durante la audiencia, Wasser fue tajante y sostuvo que el caso “nunca debió haberse presentado”. En una de sus presentaciones, la letrada argumentó que la petición de Goltes era “un intento evidente de elegir el fuero”, buscando aprovechar los altos montos de manutención por los que suele caracterizarse el estado de California.
El origen del conflicto y la tregua actual

La relación entre Doncic y Goltes, que comenzó en 2016 cuando ambos eran adolescentes, llegó a un punto de quiebre a fines de 2025. Tras el traspaso del jugador a los Lakers, la pareja recibió a su segunda hija en Europa. El nacimiento de la niña marcó el inicio de los desacuerdos: el basquetbolista viajó a su país natal en plena temporada y manifestó su intención de llevar a su hija mayor, Gabriela, de regreso a Estados Unidos. Esto detonó el litigio que se formalizó en marzo.
A principios de año, la estrella de los Lakers había roto el silencio en ESPN: “Amo a mis hijas más que a nada y he hecho todo lo posible para que estén conmigo en Estados Unidos durante la temporada, pero no ha sido posible. Todo lo que hago es por la felicidad de mis hijas y siempre lucharé por estar con ellas”.
Hoy, el escenario parece buscar la calma. El representante legal de Goltes admitió en la última audiencia que intentaron retirar el expediente (el cual había sido rechazado inicialmente por falta de una firma de Doncic). En su solicitud, la ex pareja del jugador afirmó que su intención actual es resolver la disputa “de manera amistosa y por un acuerdo mutuo que sea lo mejor para nuestros hijos”. Una tregua que, por ahora, le da un respiro a uno de los nombres más importantes del básquet mundial.
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