
Un impactante robo bajo la modalidad del “cuento del tío” sacudió a la ciudad de Avellaneda, donde una jubilada de 75 años fue despojada de aproximadamente 400 mil dólares en efectivo tras ser engañada por un delincuente que se hizo pasar por un mensajero de su esposo.
El hecho ocurrió el martes cerca de las 13:45 en una vivienda ubicada sobre calle 10 al 400. Según reconstruyeron los investigadores, el hombre llegó al domicilio con un relato convincente: aseguró que su marido la esperaba en el banco y que debía enviar de urgencia el dinero para cambiarlo por una nueva serie, ya que, de lo contrario, perdería gran parte de su valor.
El ladrón insistió con la urgencia y mencionó que el esposo de la mujer —de 80 años— estaba “nervioso” aguardando en el Banco Credicoop. La víctima, confiada, permitió su ingreso, sin imaginar que se trataba de una maniobra delictiva.
Una vez dentro de la vivienda, el delincuente se dirigió directamente a una habitación secundaria, donde accedió a un placard que terminó violentando. De allí sustrajo el dinero en efectivo, en uno de los golpes más importantes bajo esta modalidad en la región en los últimos tiempos.
Un dato que llamó la atención de los investigadores es que el sospechoso actuó a cara descubierta y utilizó un monopatín eléctrico tanto para llegar como para escapar rápidamente del lugar.
Tras el llamado al 911, intervino personal de la Policía de Investigaciones (PDI), junto a la División Científico Forense de Reconquista, que realizó peritajes en la vivienda. El domicilio cuenta con cámaras de seguridad y sistema de alarmas, elementos que serán clave para reconstruir los movimientos del autor.
La causa quedó en manos de la Unidad Fiscal de Reconquista, que investiga el hecho bajo la carátula de robo, aunque no se descarta que pueda ser considerada una estafa agravada por la modalidad utilizada.
En diálogo con medios locales, el esposo de la víctima expresó su conmoción y aseguró que a su mujer “le lavaron la cabeza”. Además, reflexionó sobre lo que podría haber ocurrido si se encontraba con el delincuente dentro de la casa: “Capaz que este tipo me liquida”, sostuvo.
El caso vuelve a poner en foco este tipo de delitos que, lejos de desaparecer, se reinventan y siguen teniendo como principal blanco a adultos mayores, a partir de engaños que apelan a la urgencia, la confianza y el miedo, con consecuencias económicas devastadoras.
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