
A un día de la liberación de Nahuel Gallo, el gendarme argentino que permaneció 448 días detenido en Venezuela, su esposa María Alexandra Gómez brindó un testimonio cargado de emoción y denuncias. El efectivo había sido arrestado el 8 de diciembre de 2024 en la frontera entre Colombia y Venezuela y permaneció recluido en el centro de detención El Rodeo I, en Caracas, hasta su llegada a la Argentina durante la madrugada del lunes, cuando aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza y pudo reencontrarse con su familia.
En diálogo con Telenoche, Gómez aclaró que durante el proceso no hubo vínculos con el fútbol argentino: “No tuvimos ningún tipo de contacto con la AFA, más allá de la información que se nos dio de cuando Nahuel estaba siendo liberado en ese momento”.
“Nunca estuvo preso, estuvo secuestrado”
La esposa del gendarme fue contundente al describir lo ocurrido. “Venezuela nunca dio una explicación de por qué estuvo 445 días en una desaparición forzada. Nahuel nunca estuvo preso, Nahuel estuvo secuestrado en Venezuela. Ellos jugaron la vida de una persona, son criminales que tienen que pagar”, afirmó.
También sostuvo que el argentino “nunca entendió por qué hubo tanto ensañamiento con él” y explicó que figuraba en una lista de detenidos que no podían recibir visitas ni mantener comunicación con el exterior. “Las veces que pidió hablar con su familia, pero nunca le dieron la oportunidad”, relató.
Sobre el aislamiento, reveló: “Recibía sol una sola hora al día, 23 horas del día dentro de una celda”. Y describió su estado físico actual: “No está blanco, está amarillo. Está cansado, tiene un agotamiento físico muy grande”. Actualmente, el gendarme es monitoreado por médicos de la Gendarmería mientras avanza en su recuperación.
El reencuentro y la emoción por la bandera
El regreso se concretó alrededor de las 4.30 de la madrugada, en medio de un fuerte operativo de seguridad y hermetismo oficial. En el aeropuerto lo esperaban su esposa, su hijo Víctor, de 3 años, su madre Griselda Heredia y funcionarios nacionales. La primera imagen difundida lo mostró abrazado a su hijo en brazos.
Gómez describió el momento como un alivio después de más de un año de incertidumbre. “Fueron 448 días privado de su libertad. A mí no me cabe la felicidad en el pecho; es un descanso tanto para Nahuel, que estaba viviendo una pesadilla, como para nosotros, que nunca se nos ocurrió bajar los brazos”, expresó.
Durante el regreso desde la terminal aérea, el gendarme se emocionó al ver los símbolos nacionales: “Anoche veía las banderas cuando volvíamos por la autopista y decía: ‘Lo que extrañé mi país’. Extrañó mucho, fue mucho tiempo en una situación lamentable”.
Las horas de incertidumbre y el llamado clave
La noticia de la posible liberación comenzó a circular cuando presos de El Rodeo I comunicaron que “el argentino había sido liberado”. Gómez explicó que su madre participaba de vigilias frente a la cárcel y fue quien le transmitió esa información inicial.
“Desde ese día empezamos con una incertidumbre tremenda. Lo pudimos confirmar el domingo a la mañana, que Nahuel había sido sacado, mas no teníamos la precisión de que había sido liberado”, relató.

La confirmación definitiva llegó por la tarde, tras un llamado de la entonces senadora Patricia Bullrich. “Alrededor de las 4 de la tarde me hace una llamada para indicarme que íbamos a tener muy pronto muy buenas noticias y esas buenas noticias se transformaron en lo que habíamos soñado durante 448 días”, contó.
Bullrich, que acompañó a la familia durante todo el proceso, recibió al gendarme en Ezeiza y existe la intención de organizar un encuentro formal en el Senado para felicitarlo por su entereza y valentía. No hay fecha definida, ya que Gallo continúa realizándose estudios médicos. Tampoco se descarta una eventual reunión con el presidente en la Casa Rosada, aunque desde el Poder Ejecutivo señalaron que “todavía no está en los planes”.
“Es resiliente y va a tener un propósito muy bonito”
Gómez destacó la fortaleza anímica de su esposo durante el cautiverio. “Nahuel es resiliente y va a tener un propósito muy bonito. Si Dios le permitió sobrevivir… Ama a su hijo y a su familia”, afirmó.
Además, reveló que una persona llamada Víctor fue clave para sostenerlo emocionalmente durante el encierro: “Víctor fue la persona que hizo que todas las mañanas quisiera despertarme”, le confesó el propio gendarme.
El caso de Nahuel Gallo, reconocido por su servicio, mantuvo en vilo a su entorno durante más de un año. Su esposa insistió en que el episodio debe ser calificado como secuestro y no como detención, y reiteró sus críticas al régimen venezolano: “Jugaron con la libertad y la vida de una persona. Son criminales y tienen que pagar por lo que hicieron”.
Tras 448 días de encierro, el gendarme volvió a abrazar a su familia y comenzó un proceso de recuperación física y emocional que, según su entorno, demandará tiempo, respeto y acompañamiento.
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