
El precio de la carne vacuna registró un fuerte incremento en los últimos meses y acumula un aumento promedio del 60% en apenas cinco meses, según datos del sector cárnico. La suba se explica principalmente por la escasez de hacienda disponible, lo que presiona los valores tanto en el mercado mayorista como en el mostrador de las carnicerías.
Desde la Cámara de Matarifes y Abastecedores señalaron que la principal causa del encarecimiento es la limitada cantidad de ganado disponible para faena. “Tenemos las mismas 50 millones de cabezas que hace 50 años”, indicaron desde la entidad, al advertir sobre la falta de crecimiento del rodeo bovino en el país.
Este escenario provoca que la menor oferta de animales se traslade directamente a los precios que pagan los consumidores. A su vez, el aumento se da en un contexto inflacionario en el que los alimentos siguen siendo uno de los rubros que más suben dentro de la canasta básica.
Los incrementos en el precio de la carne se vienen registrando desde mediados de 2025 y se consolidaron durante el inicio de 2026, con subas tanto en cortes populares como en los de mayor valor. Informes del sector también señalan que algunos cortes registraron aumentos interanuales superiores al 60%, reflejando la fuerte presión sobre los costos y la oferta.
Ante este panorama, el aumento de la carne vuelve a encender alertas sobre el impacto en el consumo interno. En Argentina, uno de los países con mayor tradición de consumo de carne vacuna, el encarecimiento del producto obliga a muchas familias a reducir la compra o reemplazarla por otras proteínas más económicas, como el pollo o el cerdo.
El comportamiento del mercado en los próximos meses dependerá, en gran medida, de la evolución de la oferta ganadera y de la estabilidad económica, factores clave para determinar si los precios continúan en alza o logran estabilizarse.
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