
El escándalo mediático que terminó con su relación con Griselda Siciliani dejó a Luciano Castro en uno de los momentos más difíciles de su vida. Golpeado por la separación y la repercusión pública del conflicto, el actor decidió buscar ayuda profesional y se internó por su propia voluntad en una clínica de rehabilitación.
Si bien Siciliani lo habría perdonado en un primer momento, finalmente decidió terminar la relación. Esa decisión habría sido el golpe final para Castro, que —de acuerdo a su entorno— cayó en un fuerte bajón anímico y perdió la motivación para continuar con su rutina habitual.
No es la primera vez que el actor atraviesa una crisis tras una separación. En vínculos anteriores, como los que mantuvo con Sabrina Rojas y Florencia Vigna, también habría enfrentado situaciones similares, lo que lo llevó a reconocer patrones que hoy intenta modificar.
“Se autointernó. Es un lugar donde hay tratamientos terapéuticos grupales y herramientas para ayudarte a cambiar y ordenar el momento personal que estás atravesando” y que la misma se trata de una decisión personal y consciente.
Desde el mismo espacio aclararon que la internación no estaría vinculada al consumo de drogas o alcohol. “No tiene que ver con adicciones ni con una internación psiquiátrica. Está muy mal emocionalmente, siente que perdió a la mujer de su vida y lo mediático le pegó durísimo. Por eso decidió frenar”, explicaron.
Por otra parte, se conoció otra versión en donde transcendió que el tratamiento estaría vinculado a una presunta “adicción al sexo”, aunque hasta el momento no hubo confirmación oficial por parte de Castro ni de su entorno.
Mientras tanto, Luciano Castro permanece alejado del foco mediático, concentrado en su recuperación y en un proceso íntimo que, según quienes lo rodean, podría marcar un antes y un después en su vida personal.
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