
La periodista venezolana Maryorin Méndez se refirió a la reciente liberación de Rafael Tudares, yerno de Edmundo González Urrutia, y sostuvo que se trata de “una buena noticia, cada excarcelación, cada una de ellas de unas mil que todavía se mantienen” hoy por la mañana en Río Extra Primera Hora. En ese marco, explicó que el caso es especialmente sensible porque “su único delito había sido ser el yerno de Edmundo González” y recordó que fue detenido “cuando llevaba a sus hijos al colegio, en un momento de mayor persecución en contra de la disidencia”.
Méndez señaló que, pese a esta liberación, el proceso avanza de manera desigual y genera angustia en otras familias. “Es una esperanza, pero al mismo tiempo acongoja pensar que esas personas no tienen la misma exposición mediática”, afirmó, y describió la situación de quienes esperan noticias de sus familiares: “Son personas que están arropadas en una cobija que alguien le donó, sin tener información o la certeza clara de que su familiar esté allí adentro”.
En su análisis del contexto general, la periodista remarcó que el problema de las excarcelaciones sigue siendo central. “No va al mismo ritmo el asunto de las excarcelaciones, que yo insisto, son la población de esta parte de la historia más sensible”, sostuvo. Además, denunció prácticas de persecución y extorsión: “El miedo en Venezuela se convirtió en un negocio, en negocio de extorsión”, y afirmó que las detenciones arbitrarias continúan pese a los discursos oficiales.
Finalmente, Méndez trazó un escenario de cautela sobre el futuro político y social del país. “Ha habido señales de cambio económicas, pero en lo político, en lo social, no hemos visto mayor señal hasta ahora”, expresó, y agregó que, aunque percibe “una luz al final del túnel”, el clima sigue marcado por restricciones: “Aquí incluso el festejo está prohibido”.
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