
Mateo Sujatovich llegó a Rosario con una guitarra, una nueva gira por delante y una historia que parece escrita para una canción. El líder de Conociendo Rusia pasó por Todo Pasa, el programa de Radio Boing 97.3, donde habló de sus comienzos, su vínculo con la música, su paso por el fútbol y los desafíos de salir nuevamente a la ruta con una extensa serie de conciertos.
La charla comenzó, como no podía ser de otra manera, por el fútbol. Antes de convertirse en uno de los nombres destacados de la escena musical argentina, Sujatovich fue un adolescente que soñaba con la pelota y llegó a probarse en el Real Madrid.
Con 35 años, el músico recordó aquella etapa de su adolescencia entre bromas y exageraciones de los conductores. Durante su estadía en España llegó a compartir entrenamientos con figuras de una época dorada del club madrileño, cuando en el plantel estaban nombres como David Beckham, Luis Figo y Santiago Solari.
Más allá de las bromas sobre aquella experiencia, Sujatovich reconoció que durante su adolescencia tenía condiciones para el fútbol y que se desempeñaba como enganche. Sin embargo, alrededor de los 14 o 15 años apareció algo que terminó modificando su camino: una guitarra.
“Apenas agarré una guitarra dije: claro, es por acá”, recordó durante la entrevista.
De la pelota a la guitarra
La música no era precisamente un mundo desconocido para Mateo. Su padre, Leo Sujatovich, es un reconocido músico, compositor, productor y multiinstrumentista, por lo que el sonido de los instrumentos formó parte de su vida desde pequeño.
En su casa había pianos, música y discos. También había instrumentos en las casas de familiares y en el estudio de su padre. La música, según explicó, funcionaba casi como un segundo idioma familiar. Sin embargo, eso no significó que desde niño tuviera decidido convertirse en músico.
De hecho, cuando comenzó a tocar la guitarra, su objetivo era bastante más específico: quería ser guitarrista y tocar como Jimi Hendrix. Tenía un póster del músico estadounidense y soñaba con hacer solos de guitarra y tocar blues. “Yo quería tocar como Jimi Hendrix”, contó. La composición y el canto llegarían mucho después.
Durante sus primeros años como músico incluso fue segunda guitarra en una banda, mientras aprendía de otro integrante que, según reconoció, tocaba mejor que él. También dio clases de guitarra y comenzó a trabajar en diferentes proyectos vinculados a la producción musical.
El salto hacia la voz apareció casi por casualidad. Mientras producía música para televisión y radio necesitaba realizar demos cantados. En una oportunidad faltó el cantante y Sujatovich terminó ocupando ese lugar. Fue entonces cuando descubrió que también podía cantar.
Hasta ese momento, su identidad estaba mucho más relacionada con las seis cuerdas que con el micrófono. Con el tiempo, esa combinación terminaría dando forma a Conociendo Rusia y a una carrera solista cada vez más consolidada.

Una gira que comenzará en Rosario
Uno de los principales motivos de su visita a la ciudad fue anunciar el comienzo de una nueva gira. Sujatovich contó que faltaban exactamente 16 días para el inicio de una extensa recorrida que tendrá a Rosario como primera parada.
El 4 de septiembre, el músico se presentará en La Segunda Arena, en un show en formato solista. Al día siguiente viajará a Santa Fe y luego continuará por distintas ciudades argentinas.
La gira contempla alrededor de 22 conciertos en dos meses, con presentaciones previstas en lugares como Corrientes, Resistencia, San Juan, Mendoza, San Luis, Córdoba, Tucumán, Jujuy, Buenos Aires y La Plata. La agenda también incluye fechas internacionales en Chile, Uruguay y Colombia, mientras que Sujatovich adelantó que continuará sumando destinos.
El recorrido se extenderá hasta noviembre y tendrá como una de sus últimas paradas anunciadas a Bogotá, el 29 de noviembre.
Para el cantante, Rosario no es una ciudad más dentro de la agenda. Es una especie de cábala.“Es la tercera o cuarta gira que empiezo en Rosario”, explicó, y reconoció que le gusta que la ciudad sea el punto de partida de cada nuevo recorrido.
El escenario como termómetro
Para Sujatovich, una gira no consiste solamente en trasladarse de una ciudad a otra. Es una parte fundamental del trabajo de un músico y, especialmente, una instancia en la que el espectáculo va creciendo fecha tras fecha.
Según explicó, los primeros conciertos tienen una energía particular porque todavía existe cierto nerviosismo y el show no está completamente aceitado. Con el correr de las presentaciones aparecen los pequeños trucos, las modificaciones y una mayor madurez del espectáculo. Pero hay algo que no cambia: la respuesta del público.
El músico reconoció que mide constantemente el “calor” de la gente. Los aplausos, los gritos y la energía de una sala también funcionan como una suerte de métrica para quienes están arriba del escenario. Y hasta el día de la semana puede modificar esa experiencia.
“No es lo mismo tocar un viernes, un sábado, un domingo, un miércoles o un martes”, explicó entre risas. Para él, el sábado suele tener una energía especial porque el público llega al recital después de una previa y con otra predisposición.
Pero también hay ocasiones en las que el día pasa a un segundo plano: cuando la gente lleva mucho tiempo esperando al artista, el entusiasmo puede ser igual de intenso cualquier día de la semana.

La infancia con Leo Sujatovich
La presencia de la música en su familia fue inevitable. Mateo creció rodeado de pianos y músicos, aunque su padre no era necesariamente un artista que estuviera permanentemente de gira.
Leo Sujatovich desarrolló gran parte de su trabajo en estudios, como compositor, productor y músico de sesión. Para Mateo, acompañarlo ocasionalmente a tocar era una experiencia que disfrutaba, pero no significaba que estuviera destinado a seguir sus pasos. De hecho, durante mucho tiempo buscó su propio camino.
La guitarra apareció como una pasión personal y no como una herencia profesional. Primero quiso tocar, después comenzó a producir y finalmente encontró en la composición y el canto una nueva forma de expresarse. Esa evolución terminó siendo determinante para construir su identidad artística.
Una guitarra, dos canciones y Rosario como punto de partida
Durante la visita a Todo Pasa, Sujatovich no se quedó solamente con la charla. También sacó su guitarra y tocó en vivo dos canciones.
La primera fue “A la vez”, que interpretó en formato acústico. Después llegó “Cabildo y Juramento”, una de las canciones más reconocibles de su repertorio y una composición atravesada por los recuerdos de su adolescencia.
La letra de la canción habla de una esquina que funciona como punto de encuentro. A partir de allí, los conductores propusieron trasladar esa idea a Rosario y buscar las propias esquinas de la ciudad.
Aparecieron Moreno y Pellegrini, Córdoba y Sarmiento y, por supuesto, una referencia inevitable para cualquier conversación futbolera rosarina: Génova y Cordiviola, en las inmediaciones del Gigante de Arroyito.
La escena terminó convirtiéndose en una muestra del espíritu de la entrevista: música, fútbol, recuerdos y una ciudad que vuelve a ocupar un lugar especial en la historia de Sujatovich.
El 4 de septiembre, la cita es en Rosario
Después de recorrer buena parte del país y de llevar su música a escenarios de distintos puntos de Latinoamérica y Europa, Mateo Sujatovich volverá a encontrarse con el público rosarino.
Será el 4 de septiembre en La Segunda Arena, en el comienzo de una gira que promete extenderse durante los próximos meses.
Para el artista, será mucho más que la primera fecha de una extensa agenda. Rosario volverá a funcionar como punto de partida y, una vez más, como esa cábala que eligió para comenzar un nuevo capítulo de su carrera.
“Disfrutando de Rosario y haciéndolos parte de esta cábala que ya tengo”, resumió Sujatovich antes de despedirse.
La pelota quedó atrás hace tiempo. La guitarra, en cambio, terminó llevándolo mucho más lejos de lo que imaginaba aquel adolescente que alguna vez soñó con jugar de enganche en el Real Madrid.
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