
La minera Vicuña Corp. anunció una inversión total de USD 18.000 millones para desarrollar dos megaproyectos mineros en la provincia de San Juan, con el objetivo de explotar cobre, oro y plata. El plan fue presentado oficialmente en la Casa Rosada, donde autoridades del Gobierno recibieron a directivos de la compañía. La primera etapa demandará USD 7.000 millones entre 2027 y 2030, año previsto para el inicio de la producción.
El proyecto —que integra los yacimientos Josemaría y Filo del Sol— fue detallado a través de una Evaluación Económica Preliminar (PEA) que, según la empresa, marca un punto de inflexión para avanzar hacia la decisión final de inversión antes de fin de año. La iniciativa contempla un desarrollo progresivo en tres etapas, con fuerte impacto en exportaciones, empleo e infraestructura productiva.
Desde la compañía señalaron: “La Evaluación Económica Preliminar representa un hito clave que posiciona al proyecto para una decisión de sanción hacia fin de año, tras lo cual se desplegaría el capex planificado de USD 7 mil millones para la Etapa 1, desde 2027 hasta la primera producción, prevista para 2030”.
Tres etapas para un desarrollo de escala mundial
El plan se estructura de manera escalonada para reducir riesgos técnicos y acompañar el crecimiento productivo.
Etapa 1: se centrará en el depósito Josemaría, con una mina a cielo abierto y una planta concentradora preparada para futuras ampliaciones, con el objetivo de acelerar la producción inicial y generar flujo de caja temprano.
Etapa 2: avanzará sobre los recursos de óxidos de Filo del Sol, incorporando una planta para la recuperación de cobre, oro y plata y ampliando la capacidad productiva.
Etapa 3: implicará la expansión de la planta concentradora y el desarrollo de los sulfuros de Filo del Sol, elevando la producción a unas 293.000 toneladas por día, junto con infraestructura estratégica como una planta desalinizadora, sistemas de transporte de concentrado y una planta de tratamiento.
Según estimaciones oficiales, durante los primeros diez años el proyecto podría producir 2,5 millones de toneladas de cobre, 5,5 millones de onzas de oro y 214 millones de onzas de plata. En los primeros 25 años completos, la producción anual promedio alcanzaría 395.000 toneladas de cobre, 711.000 onzas de oro y 22,2 millones de onzas de plata.

Impacto económico y respaldo oficial
La empresa destacó que el desarrollo priorizará la contratación de mano de obra local y proveedores regionales, además de fortalecer la infraestructura productiva.
En un comunicado, la firma sostuvo: “Una inversión de esta magnitud se espera que genere beneficios económicos de largo plazo, fortaleciendo las exportaciones, la infraestructura productiva y la creación de empleo”.
El CEO de Vicuña, Ron Hochstein, remarcó el alcance estratégico del emprendimiento: “El Proyecto Vicuña es una oportunidad transformacional para la Argentina. Como uno de los distritos de cobre no desarrollados más relevantes del mundo, tiene el potencial de impulsar el crecimiento económico de largo plazo a través de inversión extranjera, empleo y mayores ingresos por exportaciones”.
Vicuña —integrada por la australiana BHP y la canadiense Lundin Mining— solicitó además su adhesión al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), buscando beneficios fiscales y estabilidad jurídica para un proyecto que aspira a convertir a la Argentina en uno de los principales productores globales de cobre, oro y plata, en un contexto internacional de creciente demanda por la transición energética.
Con este anuncio, el país podría volver a producir cobre —actividad paralizada desde 2018— y posicionarse nuevamente en el mapa minero mundial con uno de los desarrollos más ambiciosos de las últimas décadas.
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