
El presidente Javier Milei visitará este sábado la ciudad de San Lorenzo, en el sur de la provincia de Santa Fe, para encabezar el acto central por el 213° aniversario del Combate de San Lorenzo, que se realizará desde las 19 en el Campo de la Gloria. Será la primera vez en 26 años que un mandatario en ejercicio participe de la ceremonia y lo hará con un hecho inédito, ya que se llevará adelante la entrega del sable corvo original del general José de San Martín al Regimiento de Granaderos a Caballo.
La actividad contará con la presencia del gobernador santafesino Maximiliano Pullaro y se desarrollará a pocos kilómetros de Rosario, en el mismo territorio donde San Martín libró en 1813 su única batalla en suelo argentino. Aunque la conmemoración oficial de los caídos y el izamiento de la bandera se realiza cada 3 de febrero, el acto central se llevará a cabo este sábado con una ceremonia protocolar que incluirá una recreación histórica del combate, un desfile de granaderos y la participación de agrupaciones tradicionalistas.
En ese marco, Milei será el único orador del acto y protagonizará un momento de fuerte carga simbólica: la entrega formal de la custodia del sable corvo de San Martín al Regimiento de Granaderos a Caballo, cuerpo militar fundado por el propio Libertador.
La presencia del sable en San Lorenzo se da tras la firma de un decreto presidencial que ordenó su salida del Museo Histórico Nacional, donde se encontraba desde 2015, para quedar bajo la guarda y custodia permanente del Regimiento de Granaderos a Caballo “General San Martín”, con sede en la Ciudad de Buenos Aires.
La norma oficial establece que el sable corvo “integra el patrimonio histórico de la Nación Argentina” y lo define como uno de los símbolos más representativos de la independencia y la soberanía nacional. En los fundamentos, el Gobierno recordó que la pieza fue donada al Estado argentino en 1897 y que sufrió dos robos mientras estaba en el museo, en 1963 y 1965, por parte de integrantes de la Juventud Peronista. Tras esos episodios, el sable fue recuperado y quedó bajo custodia del Regimiento de Granaderos por decisión del dictador Juan Carlos Onganía.

El decreto también subraya que el Regimiento de Granaderos es Monumento Histórico Nacional y que será responsable de la preservación, seguridad e integridad de la reliquia, que podrá ser visitada por el público en su cuartel del barrio porteño de Palermo.
El sable corvo de San Martín es uno de los objetos más emblemáticos de la historia argentina y continental. Fue utilizado por el Libertador en las campañas de liberación de Chile y Perú y su destino ha sido motivo de disputas políticas e institucionales desde el siglo XIX.
En los fundamentos del decreto, el Ejecutivo recordó que el sable estuvo durante décadas bajo custodia militar y que regresó al Museo Histórico Nacional recién en 2015. También dejó abierta la posibilidad de que pueda ser exhibido al público en el cuartel de Granaderos.
Un operativo especial y traslado bajo custodia militar
El traslado del sable corvo comenzó este sábado por la mañana, en cumplimiento de la orden presidencial. La operación se realizó bajo estrictas medidas de seguridad y conservación, y estuvo a cargo de efectivos del Regimiento de Granaderos. Desde Presidencia difundieron imágenes oficiales que muestran el retiro de la histórica pieza del Museo Histórico Nacional y su traslado en un estuche especial.
Según lo dispuesto por el Gobierno, el sable quedará bajo custodia militar permanente en el cuartel de Granaderos en Buenos Aires, aunque este sábado fue trasladado físicamente a Santa Fe para participar del acto central en San Lorenzo. De esta manera, por primera vez el sable original estará presente en el mismo territorio donde San Martín comandó el combate que marcó el inicio de su gesta libertadora.

En una escena que generó impacto y controversia, el sable salió del museo en manos de Granaderos para ser llevado al acto donde el propio presidente encabezará su “entrega” formal al mismo regimiento que lo retiró del Museo Histórico Nacional.
Descendientes de la familia Rosas presentaron una medida cautelar para frenar el traslado del sable, pero la Justicia Federal la rechazó. La jueza Macarena Marra Giménez sostuvo que los actos administrativos “se presumen legítimos” y que no estaba probado que la donación del sable hubiera sido realizada con la obligación legal de permanecer en el museo.
Si bien habilitó el traslado, la magistrada aclaró que la investigación de fondo continúa abierta, por lo que el debate judicial aún no está cerrado.
La polémica también derivó en la renuncia de la directora del Museo Histórico Nacional, María Inés Rodríguez Aguilar, quien cuestionó el decreto presidencial y denunció una “interferencia muy seria del Poder Ejecutivo” sobre el patrimonio cultural. Desde el Gobierno, en cambio, defendieron la medida y señalaron que el traslado representa una restitución del sable a su “contexto histórico natural”, al quedar bajo custodia del regimiento fundado por San Martín.
Lo cierto es que este sábado, a las 19, en el Campo de la Gloria de San Lorenzo, el sable corvo de San Martín volverá a ocupar el centro de la escena, en un acto que mezcla historia, simbolismo, política y una disputa que promete continuar.
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