La Casa Rosada será escenario este jueves de un encuentro clave para el eje conservador trasatlántico. Javier Milei recibirá a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en una audiencia donde el nuevo tablero geopolítico de la región se llevará todo el protagonismo. Ambos dirigentes, que mantienen una relación de mutuo elogio, buscan consolidar un frente común de apoyo a la intervención de Donald Trump en Venezuela y a la gestión transitoria que hoy lidera Delcy Rodríguez en ese país en este convulsionado enero de 2026.
Desde el entorno presidencial confirmaron que la postura argentina es tajante: consideran que convocar a elecciones inmediatas en Venezuela “es un delirio”. Para el Gobierno, la estructura del chavismo sigue intacta y cualquier proceso electoral hoy sería inviable hasta que se desmantele el aparato armado que sostenía a Maduro. Ayuso, por su parte, llega a Buenos Aires tras haber calificado al exmandatario detenido como un “dictador que secuestró las urnas” y provocó un éxodo masivo de millones de personas.
Milei no anduvo con vueltas al referirse a la incautación del crudo venezolano por parte de las fuerzas norteamericanas. En declaraciones recientes, el mandatario libertario avaló que Washington tome las riendas de PDVSA con un objetivo claro: “cortarle el suministro a los comunistas”. Según su visión, es llamativo que los sectores de izquierda se preocupen ahora por la soberanía del petróleo cuando guardaron silencio mientras el recurso se desviaba hacia Cuba e Irán.
“No se puede esperar honestidad intelectual de la gente de izquierda”, disparó Milei. Además, vinculó directamente la caída del régimen con el narcotráfico, asegurando que la logística de la petrolera estatal se utilizaba para mover droga, motivo principal por el cual Estados Unidos decidió extraer a Maduro de Caracas en el operativo del último fin de semana.

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