
El respaldo de Javier Milei a Santiago Caputo en medio de la interna oficialista expone un momento político tenso, atravesado por disputas de poder, escándalos y una economía que empieza a mostrar señales de alerta. Mientras el Gobierno intenta sostener su hoja de ruta —con superávit fiscal, control del gasto y ambiciones electorales fuertes—, crecen las dudas dentro y fuera de la Casa Rosada.
En las últimas horas, Milei buscó dejar en claro su respaldo a Caputo, incluso en público, durante un acto en el Palacio Libertad, donde lo elogió abiertamente. El gesto no pasó desapercibido: ocurre en medio de tensiones internas con Karina Milei y el entorno más cercano del Presidente, donde también aparece cuestionado el rol de Manuel Adorni, envuelto en polémicas recientes.
El oficialismo enfrenta una seguidilla de situaciones incómodas que golpean su narrativa “anticasta”: los casos vinculados a LIBRA, ANDIS y cuestionamientos sobre ingresos y presuntas irregularidades en el entorno gubernamental. La intervención judicial, con figuras como Ariel Lijo ordenando medidas de prueba, suma presión a un escenario ya cargado.
En paralelo, la política empieza a moverse de cara al futuro. Mauricio Macri reapareció con fuerza y el PRO trabaja en una reconstrucción con la mira puesta en 2027. La estrategia es clara: posicionarse como alternativa de poder y, eventualmente, forzar a La Libertad Avanza a una segunda vuelta, escenario que complicaría el objetivo de Milei de ganar en primera vuelta.
Dirigentes como Jorge Macri, Rogelio Frigerio y Ignacio Torres forman parte de ese armado, mientras otras figuras como Patricia Bullrich y Diego Santilli mantienen roles clave dentro del ecosistema político oficialista.
Del otro lado, el peronismo también se reacomoda. Axel Kicillof impulsa su propio proyecto presidencial, buscando construir una alternativa frente al oficialismo y al PRO, en un tablero político cada vez más fragmentado.

Pero más allá de la rosca política, hay un dato que inquieta especialmente al Gobierno: la economía real. El desempleo alcanzó el 7,5% en 2025, con fuerte impacto en los jóvenes, mientras se registraron pérdidas de empleo y cierre de empresas. Aunque el PBI creció 4,4% impulsado por sectores como minería, campo y finanzas, la caída del poder adquisitivo y el temor a una ruptura en la cadena de pagos generan preocupación.
Desde la Unión Industrial Argentina, incluso, pidieron acelerar herramientas como el Fondo de Asistencia Laboral para sostener el empleo, en un contexto donde la incobrabilidad se multiplicó y el sistema financiero empieza a mostrar tensiones.
En este clima, también se suma la disputa con la Asociación del Fútbol Argentino, que volvió a escena tras allanamientos judiciales ordenados por el juez Adrián González Charvay. La designación de veedores por parte del Gobierno y el avance de causas vinculadas a dirigentes del fútbol reavivan un conflicto que mezcla política, justicia y poder.
Así, el escenario que enfrenta Milei combina múltiples frentes abiertos: internas en su propio espacio, presión judicial, reconfiguración de la oposición y señales económicas contradictorias. En ese contexto, el respaldo a Caputo no es solo un gesto personal, sino una señal política en medio de una disputa más amplia por el control del rumbo del Gobierno.
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