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La muerte de Ángel, el nene de 4 años en Comodoro Rivadavia, es investigada por la Justicia bajo un fuerte hermetismo y con tres hipótesis principales en análisis. El fiscal Cristian Olazábal busca determinar cómo, cuándo y por qué el menor sufrió lesiones internas, especialmente en la cabeza, que encendieron las alarmas en la causa.
El hecho ocurrió el domingo 5 de abril, cuando el niño fue trasladado al hospital tras un episodio que inicialmente fue presentado como un paro cardiorrespiratorio. Sin embargo, las primeras pericias detectaron golpes internos, lo que llevó a descartar, al menos parcialmente, una muerte natural y a profundizar la investigación.
Actualmente, la madre del menor y su pareja están imputados y bajo control policial, ya que fueron las últimas personas que estuvieron con el niño. La medida busca evitar que abandonen la ciudad mientras avanza la causa.
Las tres hipótesis que analiza la Justicia
La investigación se centra en tres posibles escenarios que podrían explicar la muerte:
- Muerte súbita, una hipótesis compleja por la dificultad de determinar su origen exacto.
- Enfermedad previa no detectada, como una patología broncopulmonar, cardíaca o una infección.
- Muerte violenta, que implicaría la intervención de un tercero y podría configurar un homicidio agravado.
El fiscal fue claro al explicar la situación procesal de los imputados: “Son los principales sospechosos y esto podría provocarnos una nulidad a futuro si los entrevistamos como testigos”.

Lesiones, pericias y medidas judiciales
Uno de los puntos clave del expediente es determinar el origen de las lesiones en la cabeza, detectadas en los primeros estudios forenses. Este dato resulta incompatible, en principio, con una muerte natural, lo que cambió el rumbo de la investigación.
Mientras se esperan los resultados definitivos de la autopsia, la fiscalía avanza con distintas medidas:
- Análisis de los celulares secuestrados durante un allanamiento en la vivienda donde vivía el niño.
- Recolección de testimonios del entorno cercano.
- Peritajes complementarios que permitan reconstruir las últimas horas de la víctima.
- Además, rige una medida de arraigo sobre los imputados: si intentan salir de la ciudad, la fiscalía podría solicitar su detención preventiva.
La causa también expone un conflicto familiar previo. El padre del niño denunció situaciones de riesgo y apuntó directamente contra la madre: “Lo mataron. Van a querer decir que fue muerte natural, pero yo ya había dicho que a mi hijo le iba a pasar algo con esta mujer”.
Por su parte, la madre negó cualquier responsabilidad: “Yo no maté a mi hijo. Es más, lo protegí y lo busqué”, y aseguró que quiere que se esclarezca lo ocurrido. En paralelo, se conocieron informes del jardín de infantes que advertían cambios de conducta en el menor, lo que sumó nuevas dudas sobre el contexto en el que vivía.
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