
El Ministerio Público de la Acusación de Santa Fe despidió este viernes al perro Bai Shi, un Golden Retriever que durante años fue pieza central del equipo de investigación criminal y participó en la resolución de más de 30 casos judiciales gracias a su olfato especializado en la búsqueda de sangre y restos humanos.
Bai Shi, adiestrado desde los dos meses por su cuidador y entrenador Fernando Garrido, se destacó por su precisión y dedicación en cada despliegue, incluso en condiciones adversas, lo que lo convirtió en un activo valioso dentro de los procedimientos forenses del organismo. Su labor contribuyó a investigaciones de alto impacto en la historia judicial santafesina.
El can se retiró en noviembre de 2024 tras años de servicio y fue despedido en ese momento con un homenaje por parte de quienes trabajaron a su lado. En los últimos tiempos había sido diagnosticado con un tumor de pulmón, enfermedad que finalmente provocó su fallecimiento a los 12 años, después de dos semanas de convalecencia.
La partida de Bai Shi generó conmoción entre los integrantes del MPA y la comunidad judicial, que reconocieron su trayectoria ejemplar y el impacto de su trabajo en la investigación criminal. Su legado como uno de los perros guía más efectivos en Santa Fe deja una marca en los métodos de búsqueda y colaboración entre equipos humanos y caninos en el ámbito forense.
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