
El Ministerio de Salud de la Provincia confirmó un caso fatal de leptospirosis en Santa Fe. Se trata de un hombre de 29 años, con domicilio en la ciudad de Las Toscas, departamento General Obligado, que comenzó a presentar síntomas el 29 de diciembre, entre ellos fiebre, dolor de cabeza, dolores articulares, musculares y abdominales, además de náuseas y vómitos.
El joven realizó una primera consulta médica el 31 de diciembre en el Samco local y, ante el agravamiento del cuadro, fue internado el 2 de enero en el Hospital Central de Reconquista, donde falleció el martes 6. Durante el proceso de atención se tomaron muestras que fueron enviadas al Laboratorio Central de Santa Fe, el cual confirmó este jueves el diagnóstico positivo de leptospirosis.
A partir de la sospecha del caso, la Dirección de Prevención y Promoción de la Salud activó un trabajo articulado con el área de Zoonosis, la Región de Salud – Nodo Reconquista y la Municipalidad local para llevar adelante las acciones correspondientes al diagnóstico de la situación ambiental y sanitaria en la zona.
En cuanto a la situación epidemiológica provincial, durante el año 2025 se confirmaron 24 casos de leptospirosis en la provincia, con un total de cinco personas fallecidas: dos en el departamento Belgrano, una en San Martín, una en el departamento Rosario y el joven de Las Toscas, quien, por la fecha de inicio de los síntomas, fue incluido dentro de este período.
Qué es la leptospirosis y cómo se previene
La leptospirosis es una enfermedad bacteriana que afecta tanto a animales como a seres humanos. Es causada por la bacteria Leptospira, un microorganismo con forma de espiral del que existen varias especies. Las ratas son los principales reservorios y eliminan la bacteria a través de la orina, contaminando el ambiente. También pueden verse afectados animales domésticos como perros, bovinos, porcinos y equinos.
Las personas con mayor riesgo de enfermarse son aquellas que estuvieron en zonas inundadas o que, por actividades recreativas o laborales, se sumergen en aguas de arroyos, lagunas, zanjas o, especialmente, en agua estancada. El contagio puede producirse por el contacto de la piel o las mucosas con barro, suelos y materiales húmedos contaminados con orina de animales.
Entre las principales medidas de prevención se recomienda evitar la inmersión en aguas estancadas o de origen desconocido, no caminar descalzo en barro, charcos o pantanos, mantener patios y terrenos limpios y libres de basura o escombros, y controlar la presencia de roedores en viviendas y alrededores.
En cuanto a los síntomas, la leptospirosis suele presentarse como un cuadro similar a una gripe, con fiebre, escalofríos, dolor de cabeza, dolores musculares y malestar general. En algunos casos puede evolucionar hacia formas graves con compromiso respiratorio, digestivo o neurológico. Ante la aparición de estos síntomas, las autoridades sanitarias recomiendan acudir de inmediato al centro de salud u hospital más cercano.
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