Dólar

Dólar Oficial:$1365 / $1415
Dólar Blue:$1395 / $1405
Dólar Bolsa:$1432.3 / $1436.3
Dólar Contado con liquidación:$1483.4 / $1484.2
Dólar Mayorista:$1385 / $1394
Economía

Nafta en pausa: petroleras se alinean con YPF y frenan aumentos por 45 días en medio del shock petrolero global

Las principales compañías del país acordaron un esquema para evitar nuevas subas en surtidores pese al salto del crudo internacional. Buscan contener el impacto en la inflación y el consumo.

Las principales petroleras de la Argentina decidieron sumarse a la estrategia de YPF y congelar los precios de los combustibles por 45 días, en un intento por frenar el impacto del aumento internacional del petróleo en la economía local. La medida, que ya está en marcha, surge en medio de la guerra en Medio Oriente, que disparó el valor del crudo y presionó al alza los precios internos.

El acuerdo fue alcanzado entre productoras y refinadoras, que definieron un mecanismo de compensación sin intervención directa del Gobierno, con el objetivo de evitar que la suba del barril internacional se traslade al consumidor. Así, durante este período, los precios en los surtidores se mantendrán relativamente estables, pese a la volatilidad global.

La decisión llega en un contexto crítico: en las últimas semanas, la nafta súper superó los $2000 por litro en gran parte del país, mientras que los combustibles acumulan un aumento cercano al 25% desde el inicio del conflicto bélico.

El esquema acordado establece que el precio del barril destinado al mercado interno se ubicará entre US$90 y US$100, por debajo del valor internacional del Brent, que actualmente ronda los US$110. Esto implica que las empresas absorberán parte del costo para evitar trasladarlo a los surtidores.

Sin embargo, la medida tiene límites. No contempla otras variables que influyen en el precio final, como los impuestos, el costo de los biocombustibles o la cotización del dólar, por lo que podrían registrarse ajustes si esos factores se modifican.

Desde el sector explicaron que el objetivo es contener el llamado “efecto dominó” de los combustibles sobre el resto de los precios de la economía, en un contexto donde la inflación ya muestra señales de aceleración.

Con una participación cercana al 55% del mercado, YPF volvió a marcar el rumbo del sector. Su decisión inicial de aplicar un “amortiguador” de precios fue rápidamente replicada por el resto de las compañías para no perder competitividad.

Foto: Farid Dumat Kelzi

Desde la petrolera estatal habían anticipado la medida al señalar: “Se van a moderar los aumentos”, en referencia a la necesidad de evitar subas bruscas en un contexto de alta incertidumbre internacional.

Además, su presidente y CEO, Horacio Marín, explicó la lógica detrás del esquema: “Hemos decidido realizar un buffer de precios de combustibles por hasta 45 días. Esto nos permitirá mantener aproximadamente estables los precios en el surtidor”.

El trasfondo de la medida está en la fuerte escalada del precio del petróleo. Antes del conflicto en Medio Oriente, el barril cotizaba cerca de US$72, pero en apenas un mes trepó hasta los US$107, lo que representa un salto del 48,6%. En lo que va del año, el incremento ya supera el 75%.

Este aumento generó una presión directa sobre los combustibles en la Argentina, que venían ajustándose en línea con el mercado internacional.

En ese sentido, el analista Matías Cattaruzzi, de Adcap Grupo Financiero, explicó: “Durante 2025 empezó a bajar el crudo y en la última parte del año el combustible local quedó por encima del import parity. Esto le dio bastante aire a la suba de combustibles en las primeras semanas del conflicto en Irán”.

El aumento de los combustibles no solo impacta en el bolsillo de los consumidores, sino también en el conjunto de la economía. Representan cerca del 3,8% del Índice de Precios al Consumidor (IPC), por lo que cualquier suba tiene un efecto directo en la inflación.

El propio ministro de Economía, Luis Caputo, reconoció que la inflación de marzo estará por encima de lo esperado, impulsada en parte por los incrementos en surtidores.

Además, la suba sostenida de precios comenzó a afectar el consumo, especialmente en el interior del país, lo que encendió alarmas en el sector energético.

El acuerdo entre las petroleras aparece como una solución transitoria frente a un escenario internacional volátil. La medida será revisada una vez que se estabilice el precio del crudo, lo que abre interrogantes sobre qué ocurrirá cuando finalice el plazo de 45 días.

Comentarios

5