
Netflix transmitirá en vivo la escalada del rascacielos Taipei 101, un desafío extremo que tendrá como protagonista al reconocido escalador estadounidense Alex Honnold. El evento, titulado Skyscraper Live, se realizará el 23 de enero de 2026 y mostrará en tiempo real el ascenso sin cuerdas ni arnés de una torre de 508 metros y 101 pisos, ubicada en la capital de Taiwán.
La transmisión comenzará a las 22:00 del viernes 23 de enero en Argentina, mientras que en otros países de América Latina será entre las 19 y las 20, y en España a las 02:00 del sábado 24. El evento podrá verse desde cualquier dispositivo con una suscripción activa a Netflix, ya sea mediante la aplicación o la versión web de la plataforma. Según informó la compañía, la emisión aparecerá destacada en la pantalla principal y contará con la opción “Avisarme” para recibir una notificación previa.
El propio Honnold confirmó el desafío y subrayó su magnitud. “El 23 de enero escalaré el Taipei 101, en Taiwán. Es un objetivo que tenía desde hace mucho tiempo y será la escalada urbana más ambiciosa que he intentado. ¡Es una torre de casi 520 metros! Y lo haré en directo en Netflix”, afirmó el deportista, considerado uno de los máximos referentes del free solo, la modalidad más peligrosa de la escalada.

La hazaña representa un nuevo hito en la carrera del escalador, que alcanzó fama mundial tras protagonizar el documental Free Solo, donde escaló sin protección la pared de El Capitán, en Yosemite. Aquella proeza, realizada a casi 900 metros de altura, le valió reconocimiento internacional y un premio Óscar al mejor documental.
La expectativa en Taipéi es enorme y el evento ya se convirtió en un fenómeno mediático y tecnológico. Netflix confirmó que la transmisión contará con un panel de especialistas —escaladores de élite, analistas y comunicadores— que contextualizarán el intento en tiempo real. Además, se implementará un retardo técnico de aproximadamente diez segundos para permitir cortar la emisión ante cualquier incidente grave.
Sin embargo, la transmisión también generó fuertes cuestionamientos. Analistas y medios internacionales advierten sobre los límites éticos de retransmitir en vivo una actividad con riesgo real de muerte. Un columnista del Wall Street Journal calificó el evento como “voyeurista, macabro e irresponsable”, al recordar el elevado número de muertes asociadas al free solo y recientes accidentes de escaladores transmitidos por redes sociales.

Las opiniones también se dividen dentro de la comunidad de la escalada. En gimnasios de Taipéi, algunos aficionados expresaron su rechazo al espectáculo. “No quiero presenciar algo que no debería”, sostuvo Chien Ai, escalador amateur. En contraste, el instructor Yang Tse-hsiao advirtió: “Si cae, el precio es enorme”, y cuestionó que el interés comercial prime sobre la seguridad del atleta.
Otros referentes defienden la iniciativa. El veterano escalador Chou Yen-shin aseguró que Honnold no asumiría un riesgo innecesario y destacó el impacto positivo para Taiwán. “Quien ha escalado durante tantos años tiene la mente en calma. Será un hito”, afirmó. En la misma línea, el francés Alain Robert, único escalador que ascendió el Taipei 101 en el pasado, respaldó la preparación del estadounidense y sostuvo: “Ya ha definido sus límites. No existe ni una en cien millones de posibilidades de que esta sea su última escalada”.
Por su parte, Honnold relativizó las diferencias entre escalar roca natural y un rascacielos. En su pódcast Climbing Gold, explicó: “Te acercas a la base, saltas al edificio, subes hasta la cima. Sin cuerdas. Sin equipo. Sin margen de error”. Según el deportista, la arquitectura del Taipei 101 —con balcones cada ocho pisos y una estructura escalonada— ofrece puntos de descanso comparables a una escalada por etapas.
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