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Nico Vázquez brilló en los Premios ACE y emocionó con un discurso atravesado por el amor, el dolor y el teatro

El actor se consagró con “Rocky”, que ganó el ACE de Oro, y dejó palabras profundas sobre su carrera, su hermano y el valor del escenario. Además, selló la noche con un romántico beso a Dai Fernández.

La consagración de Nicolás Vázquez en los Premios ACE fue mucho más que una serie de galardones: se transformó en un recorrido emocional que fue creciendo a lo largo de la noche y que dejó al descubierto su costado más íntimo, su amor por el teatro y su fuerte vínculo con quienes lo rodean.

El actor se llevó el premio en la categoría Drama o Comedia Dramática por la obra Rocky, que más tarde también se quedó con el ACE de Oro, coronando una velada inolvidable. En ese contexto, protagonizó además uno de los momentos más comentados al besar apasionadamente a su pareja y compañera de elenco, Dai Fernández, frente a todos los presentes.

Un camino de desafíos y decisiones

Al subir por primera vez al escenario, Vázquez puso el foco en su recorrido profesional y en el desafío que implicó correrse del lugar en el que había sido encasillado.

“Toda mi carrera me la pasé haciendo comedia. Es muy difícil cuando quedamos encasillados los actores en un rol”, expresó con sinceridad. En ese sentido, contó cómo decidió tomar las riendas de su carrera: “Tuve que empezar a producirme yo mismo para convocarme”, dijo, entre risas, sin perder de vista su compromiso con la profesión: “Amo lo que hacemos”.

El valor del equipo y el mensaje de la obra

El actor destacó especialmente el trabajo colectivo detrás de “Rocky”, al que definió como una verdadera familia. “Somos un equipo muy grande. Es un trabajo de producción tremendo, pero sobre todo es un trabajo de equipo”, remarcó.

Además, profundizó en el mensaje que atraviesa la obra: “Habla de caerse y levantarse”, dijo, invitando a cada espectador a identificarse con esa experiencia universal. “Todos tienen una historia para contar”, reflexionó.

Uno de los momentos más emotivos llegó cuando dedicó el premio a Gustavo Yankelevich, en un año marcado por la pérdida de su nieta Mila. “Tenía que demostrar una vez más que es Rocky”, expresó, y cerró con una frase que sintetizó el espíritu de la obra: “Se puso de pie y seguimos. Seguimos viviendo por los que no están”.

Una consagración atravesada por lo personal

La emoción se profundizó cuando la obra ganó el ACE de Oro. Visiblemente conmovido, Vázquez volvió al escenario y dejó uno de los discursos más íntimos de la noche.

“Allí volvió a aparecer con fuerza la figura de su hermano”, dijo en referencia a Santiago Vázquez. “En unas horas es su cumpleaños… es una señal”, expresó con la voz quebrada. Y agregó: “No hubiera podido lograr ni la mitad de las cosas si no fuera por él, lo siento al lado mío todo el tiempo”.

Lejos de quedarse solo en lo personal, el actor también reflexionó sobre la vida y su profesión: “La vida es difícil, pero también es hermosa”, sostuvo. Y destacó: “Somos bendecidos de hacer lo que amamos”.

El teatro como lugar en el mundo

En uno de los pasajes más celebrados, Vázquez dejó en claro su amor por el escenario: “Muchos dicen ‘no veo la hora de ir a la playa’… yo digo ‘no veo la hora de subirme al escenario’”, afirmó.

También reivindicó el vínculo con el público: “Es lo más fiel que tiene el teatro. Es instantáneo lo que sucede”, señaló.

Ya fuera del escenario, en diálogo con Teleshow, el actor completó una noche cargada de significado. Recordó a su familia como su primer público y destacó el impacto que tuvo la obra incluso a nivel internacional.

“Vinieron de Alemania, de Londres, de España a ver qué pasaba acá”, contó con orgullo.

Una noche inolvidable

Entre premios, discursos y emociones, Nicolás Vázquez construyó una consagración que trascendió lo artístico. Una noche en la que celebró su trabajo en “Rocky”, pero también su historia personal, su equipo y su profunda conexión con el teatro.

“Nunca estuve tan nervioso… nunca estuve tan humano”, resumió. Y cerró con una definición que marcó el espíritu de toda la velada: “Esto no es mío solo, es del teatro”.

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