
Oklahoma City Thunder se consagró campeón de la NBA 2025 luego de imponerse 103 a 91 ante Indiana Pacers en un vibrante Juego 7 disputado en el Paycom Center de Oklahoma. El equipo dirigido por Mark Daigneault logró así su primer título desde 1979, cuando la franquicia aún llevaba el nombre de Seattle Supersonics.
El partido decisivo tuvo todos los condimentos de una final: intensidad, tensión y emociones. Sin embargo, el desarrollo del juego se vio condicionado por una lesión clave. Tyrese Haliburton, la gran figura de los Pacers, debió salir del encuentro en el primer cuarto luego de resentirse de una distensión en la pantorrilla derecha. El base, que había sido determinante en el Juego 6, tuvo que abandonar la cancha tras convertir tres triples en apenas siete minutos. Pese a la baja, Indiana no bajó los brazos. Con Pascal Siakam tomando la posta ofensiva y un juego colectivo sólido, logró irse al descanso arriba por la mínima: 48-47.
En la reanudación, el Thunder mostró por qué fue el mejor equipo de la temporada regular. De la mano del MVP Shai Gilgeous-Alexander, que brilló tanto en anotación como en asistencias, el local se despegó en el marcador. También se destacaron Jalen Williams, Chet Holmgren y Cason Wallace, que aportaron tanto en ataque como en defensa.
El tercer cuarto fue determinante: Oklahoma lo ganó 34-20 y llegó al último parcial con una ventaja de 13 puntos (81-68). Indiana intentó reaccionar con un encendido TJ McConnell desde el banco, pero no fue suficiente.
El último cuarto ratificó el dominio de OKC, que llegó a sacar hasta 22 puntos de ventaja. Aunque Pacers logró acercarse, la historia ya estaba escrita. El Thunder cerró la serie con autoridad y celebró ante su gente un título que se hizo esperar.
Con un récord de 68 victorias y 14 derrotas en la fase regular, el Thunder dominó la liga de principio a fin. Su gran figura, Shai Gilgeous-Alexander, fue elegido Jugador Más Valioso (MVP) de la temporada, con promedios de 32.7 puntos, 6.5 asistencias y una efectividad del 51.9% en lanzamientos.
Pero el éxito fue colectivo. Jalen Williams se consolidó como el escudero ideal, con un promedio de 21 puntos por partido. En defensa, Chet Holmgren, Isaiah Hartenstein, Alex Caruso, Luguentz Dort y Cason Wallace fueron fundamentales.
En los Playoffs, Oklahoma barrió a Memphis Grizzlies en primera ronda, superó a Denver Nuggets en un exigente Juego 7 y venció con claridad a Minnesota Timberwolves en la final del Oeste (4-1). En la definición por el anillo, el Thunder se repuso de un 1-2 ante Indiana y cerró la serie con un contundente triunfo.
El título representa un hito para una franquicia joven, nacida en 2008 tras el traslado de los Seattle Supersonics. Desde entonces, OKC había jugado una sola final (2012), en la que cayó ante Miami Heat. Esta vez, la historia fue diferente: el Thunder es campeón de la NBA.
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