
Un inusual brote de palometas —peces serrasálmidos relacionados con las pirañas— causó más de 40 heridos en las playas de la ciudad de Victoria, encendiendo la alarma entre turistas y guardavidas en plena temporada veraniega.
Los incidentes se registraron principalmente en la costa del río Paraná durante el último fin de semana, cuando bañistas ingresaron al agua en zonas no habilitadas. El guardavidas principal de Playa Victoria, Alejandro Martín, explicó que asistió a 46 personas con mordeduras, muchas de ellas de carácter grave, y que incluso una víctima sufrió la amputación parcial de un dedo tras el ataque de uno de estos peces.
Ante los repetidos episodios, los guardavidas evacuaron la zona y colocaron bandera roja para advertir sobre el riesgo, aunque Martín advirtió que “muchos visitantes no ven los carteles y se meten igual”. La mayoría de los afectados recibieron curaciones en el lugar, mientras que varios fueron derivados al Hospital Fermín Salaberry como medida de precaución.
Las autoridades locales y del centro de salud reiteraron la importancia de respetar las áreas de baño habilitadas, evitar entrar al agua con heridas abiertas y extremar la supervisión de menores. Expertos señalan que las altas temperaturas y el bajo nivel del río favorecen la actividad de las palometas, especialmente cerca de zonas poco profundas o alrededor de nidos durante su temporada reproductiva.
El llamado de alerta se enmarca en un contexto en el que estos ataques, aunque poco comunes, se intensifican en los veranos cálidos del litoral argentino, generando preocupación entre las autoridades sanitarias y de seguridad acuática.
Comentarios