
Oriana Sabatini volvió a conmover a sus seguidores al mostrar el avance de su embarazo de siete meses, en la recta final de la espera por su primera hija junto al futbolista Paulo Dybala. La cantante compartió una serie de imágenes desde su casa en Roma, donde vive junto al delantero argentino, y desató una ola de ternura y mensajes de cariño en redes sociales.
Las postales, publicadas este fin de semana, muestran a Oriana posando frente al espejo de su vestidor y luego en uno de los baños de su hogar, luciendo su abdomen con total naturalidad, sin producciones ni artificios. En una de las imágenes, vestida con un top y un jean, acompañó la foto con una frase simple y directa que rápidamente se volvió viral: “Casi mami”.
La publicación generó una inmediata reacción de amigos y figuras del espectáculo. Tini Stoessel fue una de las primeras en comentar, dejando varios emojis de corazones. También se sumaron Clara Alonso, quien escribió “Belleza”, Lizardo Ponce con un efusivo “Hermosa hermosaaa”, Stefi Roitman con un contundente “LPM. Hermosa”, Floppy Tesouro con un corazón y Débora D’Amato, que aportó humor y ternura con su mensaje: “Panzona hermosa”.
Entre los comentarios más emotivos se destacó el de su madre, Catherine Fulop, quien replicó la imagen en sus propias redes y expresó sin filtros su emoción por la llegada de su primera nieta. “¡Me muero de amor! ¡Ahí está mi nieta!”, escribió en una de sus historias. En otra publicación, fue aún más efusiva: “¡Ayyy, que bella esa mamacita! ¿¡Ahí veo la cunita del colecho!? ¡No aguanto más, te quiero ver hijita!”.

A pesar del enorme interés que despierta la pareja, Oriana Sabatini y Paulo Dybala optaron por transitar esta etapa con un perfil bajo. Evitan las producciones ostentosas y comparten solo pequeños momentos de su intimidad, aunque cada gesto público de la artista se convierte en un acontecimiento para su comunidad virtual, que supera los 6,8 millones de seguidores.
La expectativa por el nacimiento crece día a día. Según revelaron a través de sus redes, la fecha estimada del parto es el 11 de marzo. Por ahora, el nombre de la beba se mantiene en secreto, lo que alimenta la curiosidad y las especulaciones de los fanáticos.
En los últimos días, la cantante también expresó su ansiedad y alegría por el inminente encuentro con su hija. “Unas ganas de que salga, así podemos cantar Justin Bieber juntas a todo pulmón en el auto”, escribió, recibiendo miles de respuestas cargadas de humor y complicidad.
Más allá del costado luminoso del embarazo, Oriana decidió mostrarse honesta sobre los aspectos más complejos del proceso. En noviembre pasado, durante su participación en el programa Sería Increíble (Olga), habló abiertamente de los desafíos emocionales y físicos que enfrenta, especialmente atravesados por su historia personal con trastornos de la conducta alimentaria.
“Hubo meses en los que mi cuerpo se veía igual que cuando tenía los atracones, es redifícil aceptar que no tenía atracones y era porque estaba embarazada”, contó. También explicó que uno de los puntos más difíciles fue la sensación de pérdida de control, aunque marcó una diferencia clave con su pasado: “Nunca se me cruzó por la cabeza no comer como cuando hacía en mi momento de locura con el TCA”.

La artista reconoció que no todo el embarazo se vive desde la felicidad plena y que esa contradicción muchas veces genera culpa. “Me siento fatal el 90% del tiempo” y “es complicado amigarte con la situación ‘me siento mal y eso me da culpa porque debería estar feliz porque estás creando a tu bebé’”, confesó con crudeza. En ese sentido, remarcó la importancia de la sinceridad como valor central: “Yo a mi hija le quiero dar el ejemplo de ser honesta y no mentir y fingir demencia”.
Durante la entrevista, Oriana también sorprendió al revelar que atravesó un embarazo anterior que no llegó a término, una confesión que tuvo una fuerte repercusión en redes y fue valorada por visibilizar experiencias silenciadas en torno a la maternidad y la salud mental.
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