
Pablo Echarri visitó el programa Ya Pasó de Radio Boing y dejó una extensa charla en la que repasó su presente teatral, recordó los momentos más importantes de su carrera, analizó los cambios que atravesó la industria audiovisual y compartió una profunda mirada sobre la felicidad, eje de la obra “Maldita Felicidad”, que presenta junto a Paola Krum.
Durante la entrevista, el actor también habló sobre la televisión argentina, el fenómeno de las novelas que marcaron una época, su rol como productor, el Mundial 2026 y la relación que mantiene con una de sus compañeras más emblemáticas de ficción.
Echarri recordó que comenzó a trabajar profesionalmente a los 23 años y explicó cómo fueron cambiando sus intereses con el paso de las décadas. “Nunca todo se sostiene y transcurre con la misma cadencia. Los intereses no son los mismos, uno no es el mismo”, sostuvo.
El actor explicó que, además de actuar, fue sumando nuevas responsabilidades y proyectos. Entre ellos destacó su trabajo como productor y su participación en la creación de SAGAI, entidad que gestiona derechos intelectuales de actores y actrices.
“A medida que pasó el tiempo fui teniendo otras inquietudes y me transformé en productor. Soy fundador de SAGAI. Hace 19 años que con un grupo de compañeros la comando”, contó.

También reconoció que su visión del mundo y de la profesión cambió profundamente respecto de aquellos años en los que alcanzó la fama masiva.
“Hoy, a más de 30 años de trayecto, me siento muy cómodo con ese chico que empezó actuando con el pelo muy largo, muy bronceado, haciendo películas, donde me creía verdaderamente un poco el ombligo del mundo”, recordó entre risas.
Uno de los temas centrales de la charla fue la transformación de la industria del entretenimiento con la llegada de internet, las plataformas y las redes sociales.
Según Echarri, la popularidad que existía en los años 90 y principios de los 2000 era completamente diferente a la actual. “No existía el cable cuando yo empecé. La popularidad escalaba a esferas que hoy ya no escala por el hecho del nicho”, explicó.
Y agregó: “Cuando vos te juntabas a ver una novela era un hecho social”.
El actor recordó que la repercusión de las ficciones de aquella época se veía en cada salida a la calle. “No podía salir a la calle. Pasabas y todo el mundo te saludaba y te hablaba de lo que había visto la noche anterior”, señaló.

Consultado sobre cuál fue el momento más alto de su trayectoria, Echarri no dudó. “De popularidad, el pico fue Montecristo”, afirmó.
Aunque destacó el éxito de Resistiré, explicó que el fenómeno de Montecristo fue aún más impactante desde el arranque. “Montecristo comenzó con un pico de 35 puntos de rating en la primera emisión y con promedios de 27 o 28 puntos”, recordó.
También rememoró las despedidas multitudinarias que se realizaban cuando terminaban las novelas. “Cuando logramos encontrarnos con el público fue algo extraordinario. Ver un teatro o un estadio lleno de fanáticos era muy emotivo”.
Incluso reveló que el final de Montecristo se grabó apenas horas antes de salir al aire. “Terminamos de grabar a las seis de la tarde y el capítulo salía a las once de la noche. Había un nivel de adrenalina muy fuerte”.
La televisión sigue viva
A pesar del crecimiento de las plataformas y el streaming, Echarri rechazó las teorías que pronostican el final de la televisión abierta. “La televisión de aire sigue existiendo. Eso es lo bueno”, afirmó.
Para el actor, el medio mantiene una capacidad de influencia que todavía ninguna otra plataforma logró reemplazar. “La televisión sigue instalando cosas. Lo que sucede en televisión puede instalarse luego en la agenda política”.
Y agregó: “Si tenés algo importante que decir, vas a lo de Mirtha y la gente te va a escuchar”. Según explicó, la falta de ficción en la televisión argentina no tiene relación con una pérdida de interés del público, sino con las dificultades económicas que atraviesa la industria.
La actualidad de Echarri está marcada por “Maldita Felicidad”, la obra que protagoniza junto a Paola Krum, con quien comparte una larga historia profesional.
El actor recordó que trabajó con ella desde sus primeros años de carrera y destacó el vínculo personal que mantienen. “Es una gran compañera, una actriz única, con un talento arrollador”, afirmó.
Y agregó: “Nos conocemos mucho. Nos reímos mucho. Creo que lo que hace que nos sigamos viendo tiene que ver con el placer de reencontrarse con los amigos”.

Qué es la felicidad para Pablo Echarri
La parte más reflexiva de la entrevista llegó cuando habló sobre la felicidad, tema central de la obra que protagoniza.
Según explicó, con el paso del tiempo cambió radicalmente su forma de entenderla. “Cuando sos chico la felicidad es jugar libremente, estar con tus amigos y hacer lo que te gusta”, señaló.
Sin embargo, sostuvo que la sociedad va modificando esa percepción y elevando constantemente la vara del éxito. “Uno empieza a creer que los momentos felices son los que están ligados al suceso y a los logros obtenidos”.
Hoy, en cambio, considera que la felicidad está mucho más relacionada con las pequeñas cosas. “Lo chiquito, lo pequeño, lo vincular, vivir el presente y no estar pensando en lo que pasó o en lo que vendrá, eso trae felicidad”.
Y concluyó con una definición personal: “La sonrisa de un hijo, un vino, un asado con amigos, los encuentros, ir a la cancha o ver a tu equipo favorito son cosas que te hacen descubrir la felicidad”.
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