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Política

Pablo Javkin, en exclusiva para RedBoing: “Cómo no te va a apasionar poder gobernar la provincia”

Farid Dumat Kelzi para RedBoing.com

El intendente Pablo Javkin nos recibió en su despacho en medio de las tareas de la gestión. Promediando su mandato, tuvimos el tiempo para tener un mano a mano en el que desarrolló temas pendientes de la gestión, charlas políticas para el 2023 y un balance de lo realizado hasta acá. Sus ambiciones de competir por la gobernación, las disputas con la oposición y la convergencia de las propuestas que tenía antes de asumir.

En el despacho, sobre la mesa de trabajo, estaba el mapa de las Colectividades con las nuevas disposiciones para la seguridad. En un estante la imagen de dos referentes para él: un abrazo fraterno de Binner y Alfonsín, la imagen calada -en miniatura- de Belgrano y otras cosas importantes para él. Entre distintos encuentros que postergaron el horario pactado, pidió un mate para pasar la charla con nosotros. Bajó algunas carpetas, acomodó las cosas que tenía y nos permitió acomodar el teléfono que grabaría esta entrevista. Todo listo, el jefe de Estado municipal estaba mano a mano con RedBoing.

Repasamos temas políticos, el armado del frente de frentes para competir a nivel provincial, hicimos un balance de la gestión, hablamos de la llegada de la SUBE, el transporte en general, la basura, la nocturnidad y del impacto de la pandemia en su planificación inicial. Una entrevista a agenda abierta que nos permite hacer un repaso de todos los temas de interés con el intendente de la ciudad.

-¿Cómo están las negociaciones del frente de frentes?

-Hay que tener en claro el para qué, y después ser los más claros y anchos posible. Conectar con el enojo de la gente te lleva a gobernar mal, y es la gran trampa de la Argentina: se gobierna mal. Y en todos los parámetros estamos peor. Cada vez estamos más apasionados, cada vez estamos más convencidos, y cada vez nos va peor. Permitime creer que hay que hacer todo lo contrario.

A partir de eso, hay una gran oportunidad de generar para la provincia de Santa Fe una alternativa que tenga contenido y que se anime a abrirse.

-¿Y cuáles son los tiempos?

-Cortos. Estaremos presentando el frente fin de enero y las listas en febrero, y yo no me voy a correr del foco de la gestión. Los tiempos van a ser cortos y escasos en relación a eso.

-¿Te ves como gobernador de la provincia en las próximas elecciones?

-Yo no descarto nada, no descarto nada en el marco de que logremos la herramienta, porque si no es contradictorio con lo anterior. Primero tenemos que lograr la herramienta, si nos ponemos de acuerdo en eso después vemos los roles de cada uno. A mí me apasiona la política, desde los 13 años, y me apasiona la gestión y hacer. Me dolería mucho no estar en mi lugar, porque toda mi vida soñé con ser intendente, pero también hay que aprender a soltar y a salir de la idea de que la única manera de trascender en la política es quedarte mucho tiempo en los lugares.

Esto que antes era mas lento ahora es más rápido, la sociedad se cansa más rápido. Y sí creo que entre los que gobernamos las ciudades sentimos que es difícil gobernar nuestras ciudades cuando no tenés peso en temas que no podés resolver, como agua, luz, educación, seguridad, entonces ahí decís ‘bueno, empujemos para hacernos cargo de esos temas’.

La provincia de Santa Fe es maravillosa. En producción, innovación, desarrollo, del aporte que le hace al país. Argentina siempre va a estar en deuda con lo que esta provincia pone. Entonces, cómo no te va a apasionar. Pero está claro que el desafío de gobernar tu lugar, de seguir el proceso que iniciaste también juega. Por distintas razones personales que uno atraviesa se te corre un poco el ego, que es difícil en la política, pero también es cierto que algunas cosas te la relativizan. El mundo hoy es horizontal, y lo aplico a mí mismo. Hay muchas cosas para hacer en Rosario, y en la provincia también. Me puede tocar a mí o a otro.

-¿Tenés miedo que en Santa Fe te miren como ‘el rosarino’?

-Difícilmente la ciudad de Santa Fe haya tenido un mejor período que con Binner gobernador. En ese tándem con Barletta. Es muy bueno ahora lo que hace Emilio (Jatón) también. Pero que hay un quiebre marcado a partir de una gestión provincial de un rosarino en la provincia no hay duda. Es una ciudad que cambió mucho. No creo más en eso, yo conozco muy bien la provincia, recorrí todo el territorio, viví en Santa Fe cuando fui diputado provincial, hay que mirar la ventaja de la ciudad de Santa Fe. Y Rosario tiene la ventaja del empuje de la gestión público-privada que no existe en otro lugar de Argentina. Confluir esas dos lógicas es lo que hay que lograr.

-¿Te ves haciendo fórmula con una socialista?

-Sí, compartí toda mi vida la integración al Frente Progresista. También con el radicalismo. Obviamente está claro que hay que encontrar equilibrio territorial. Primero el colectivo, después los roles. Tenemos, por suerte, un mecanismo que elige la gente el rol de cada uno.

-¿A quién ves si no te postulás como intendente?

-Es muy obvio mi vínculo con María Eugenia (Schmuck), como es muy obvio, y tenemos claro también, que si se da esa situación acá va a haber una competencia positiva dentro de un frente que va a tener distintas visiones. Nuestra gestión es súper plural, lo dije en mi discurso de asunción, y eso es un valor. A nosotros no nos impidió nada la pluralidad. No nos impidió gobernar la ciudad teniendo sólo 8 concejales de 28, mucho menos nos va a impedir generar una competencia sana de liderazgos en el caso que eso se dé. Como también se puede dar si me postulo yo. Bienvenida la era de la incertidumbre, porque la sociedad es muy volátil y está enojada, y tiene sus razones para estarlo, pero hay dirigentes que aprovechan ese enojo. Y hay algo que siempre digo: el que está enojado y grita más es el que menos hace. Sé que a la gente le cae bien en algún momento el que grita, pero para gobernar, eso no va a ningún lado.

-Hay una foto en el despacho de Hermes Binner junto a Alfonsín acá en el despacho, ¿qué va a hacer el socialismo?

-Creo que en la provincia tenemos una historia, y algunos sectores confluyeron en una experiencia nacional. Yo soy un amante del federalismo. El cuadrito que ves al lado de Alfonsín es “El Protectorado” de Artigas, y en el medio está Belgrano. La Argentina tiene que ser federal, y va dejar de ser unitaria cuando las fuerzas que gobernamos en las ciudades y en las provincias nos banquemos tener fortalezas propias para, desde ahí, convivir y exigir a lo nacional. Si el sistema político argentino se ordena desde las alianzas de Buenos Aires, o desde la grieta porteña, olvídate. Lo pagamos en todo: en el transporte, en las obras, en todo.

No hay duda de esto, cuánto vas a poder ir a gritar si dependés de tu subsistencia política de lo que te den en otro lado. Acá hay que ganar espalda, y nos la ganamos con lo propio, con la historia que tenemos acá, y luego a lo que podamos aportar para que a nivel nacional tengamos una alternativa. Así lo marca el calendario electoral, y la historia de cómo se fueron dando los procesos electorales en Santa Fe. Estoy seguro de que lo vamos a poder lograr y que vamos a tener un espacio alternativo amplio.

El balance promediando el mandato

-Va promediando la gestión, ¿qué balance hacés hasta acá?

-Uno tiene que dividir la pre pandemia de la post pandemia. Nosotros asumimos, nos encontramos con una pandemia y la ciudad la enfrentó en condiciones difíciles, con muchas pérdidas pero razonablemente valiosas, con un buen equilibrio entre el cuidado y la actividad de la ciudad, que se nota ahora en la rápida recuperación de algunos sectores. Aprovechamos la gran fortaleza de la salud pública y la continuidad en el trabajo sobre esa salud pública, y trabajamos en la articulación con la salud privada. Creo que ninguno termina de dimensionar lo que vivimos. Un día vamos a escribir un libro sobre lo que implicaba organizar una sociedad ante este evento anti natural.

Pero obviamente la pandemia también nos permitió construir una infraestructura para los cambios que la ciudad necesitaba, en acuerdos muy importantes con el Concejo, que empiezan a verse sus frutos ahora. Cambiamos la ordenanza que regulaba el suelo industrial de la ciudad, porque uno de los objetivos que teníamos era recuperar el suelo industrial de Rosario. Nos llevó todo el 2020 acordar ese texto, y el resultado de hoy son 65 proyectos industriales nuevos, en un año y medio, y 16 más que están en curso de confirmarse. Es una revolución para el uso del suelo industrial de la ciudad, y tuvimos que reconstruir el perfil industrial para Rosario, porque eso reconstruye un perfil de empleo, y por lo tanto eso reconstruye un perfil de oportunidad para los chicos distinto al de las economías de la violencia. Todo lo que hacemos, lo hacemos para ver cómo Rosario se enfoca en el aprovechamiento de todos esos recursos para vivir más en paz.

Claramente también es el tiempo que el reordenamiento económico que nos permitieron estos dos años de pandemia nos empieza a permitir un ritmo de obra que la ciudad no tenía hace muchísimo tiempo, entre financiamiento nacional, provincial y municipal. Hace mucho tiempo que no lográbamos invertir recursos propios en bienes de capital como ahora. Saldar la deuda de Empalme, hacer Villa Banana, ahora ir por Tablada y generar la transformación de 36 espacios públicos al mismo tiempo, y empezar a tener una lógica de ciudad e intentar un prototipo de coche eléctrico desarrollado por la ciudad para tener al fin una renovación de nuestros coches eléctricos, salir de la emergencia de transporte. Son temas que hace si vos veías hace 10 meses estaban en la prioridad de lo que había que resolver y se van acomodando porque obviamente todo tiene un proceso.

Farid Dumat Kelzi para RedBoing.com

Yo soy muy fanático de que la gestión tiene que tener método, constancia y entender que son procesos para que se vean los resultados. Y ahora los empezamos a ver en las calles, en la inversión, en la iluminación un impacto de una gestión que pudo hacer su estructura. Nosotros teníamos una infraestructura normativa que nos impedía la tecnología en el control de la calle, y ahora vamos a tener 70 ojos leyendo patentes en toda la ciudad en tiempo real y las 24 horas del día, más otros 4 totems que producen lo mismo en avenidas de gran tránsito, y nos sirve a nosotros para controlar la seguridad vial, pero que también le sirve a los fiscales y a la policía para controlar circulación. Pero para eso hubo que modificar el código de faltas, ampliar las faltas, modificar el código de convivencia porque no puedo hacer esto y después no tengo juzgamiento virtual, y había que modernizar el Estado para tener un perfil digital donde yo no te pida dos veces la misma documentación. En definitiva hoy empieza a converger una gestión donde los social, lo productivo, lo urbano y la modernización empiezan a mostrar resultados.

No califico, nosotros teníamos una propuesta antes de asumir de seis ejes, nos encontramos con una pandemia, y miro los resultados en cuestiones muy objetivas: todo el mundo hablaba de la desaparición del centro y estamos ante un florecimiento del mismo, pero a su vez con desarrollo de los demás centros comerciales y de a poquito estamos por completar la última noticia para completar la recuperación definitiva de la peatonal.

-Sufriste las críticas en la etapa de la pandemia por “la falta de gestión”. 

-Yo tuve un gran apoyo del Concejo Municipal, no me voy a pelear con quienes trabajamos en colaboración. Pero hay que ver a qué gobierno representan los que dicen eso, sería interesante hacer la comparación. Nosotros en pandemia logramos cosas que ninguna otra ciudad pudo. No tuvimos que cerrar ningún barrio ni ningún dispositivo municipal. Eso es gestión pura. Dudo que otro nivel del Estado lo pueda decir. Además, si quieren hablamos de la organización del sistema de salud en la pandemia. Vacunación, articulación con el privado, 218 mil adultos mayores para que nada les falte. No tuvo Villa Azul, no tuvo hospitales saturados. Sí, estuvimos al límite, pero se pudo organizar. Tampoco exageramos en los cierres, pudimos abrir la gastronomía el 8 de junio, la industria en abril, dentro de los márgenes de los decretos nacionales y provinciales, y lo terminás viendo ahora. Muchos nos decían “se está destruyendo el centro”, y hoy tenemos 98% de ocupación. Muchos nos planteaban las ofertas hoteleras y no hay prácticamente plazas los fines de semana. No estamos ni cerca de lo que tendría que ser con el transporte, pero solucionamos problemas estructurales de algo que se derrumbó en el mundo.

Si fue por la falta de obras, hoy es muy difícil transitar por Rosario de la cantidad de obras que tenemos. Y no es un año electoral, no esperamos el año electoral para hacerlas. Las cosas hay que hacerlas, las calles bien hechas, las urbanizaciones, andá a Banana hoy y fíjate si hay gestión o no, transitá Bv. Seguí en su apertura al sur, andá a Baigorria y fíjate que el cuestionamiento es que no sacan la columna de la luz de lo rápido que va el asfalto.

Farid Dumat Kelzi para RedBoing.com

Mi amigo Facundo Manes me dijo algo que lo aplico mucho: “Esto es una maratón, no una carrera de 200 metros”. Algunos creían ir primeros a los 200 metros, pero la maratón es de regularidad. Entonces, tranquilos. Sin ánimos de polemizar, insisto, porque muchas de las cosas que pudimos hacer hoy es por el respaldo que recibimos desde el Concejo.

Hay un tablero de gestión que se controla diariamente. Hay 634 proyectos en marcha, de los cuales el 79% ya está en proceso, el 14% ya está cumplido, y hay un 5% que estamos buscando el financiamiento. Y van surgiendo cosas nuevas. Ninguno de los ejes propuestos están en desarrollo, pero devuélvanme los 2 años de pandemia. En una gestión de 4, es mucho. Y nos pasó la pandemia, el humo, la inseguridad…

-Tomaste temas que no te corresponden, como la seguridad o el humo que mencionás…

-Yo asumí el compromiso de liderar la ciudad. Y a veces liderarla no es sólo tomar los temas que te corresponden a vos. Nosotros estamos dejando claro cuál es nuestra parte, que la estamos haciendo lo mejor posible. Este es un municipio que le va a dejar al que venga un orden desde el cuál va a poder aprovechar más rápido desde el primer día de su gestión. En términos de lo otro, bueno, la autoevaluación corre por dentro. Hay que hacer, es tiempo de hacer. Hay demasiado debate, un sobre debate sobre ideologizado donde se discute en abstracto de los temas, yo me meto en los temas. No puedo liderar esta ciudad sin meterme en la seguridad o en el humo.

Que haya gente que no termine de entender que no puedo invadir Entre Ríos porque es otra provincia, es por la manito de las redes que buscan instalar eso. O que no puedo combatir el narcotráfico con un Handy, que no puedo combatir el delito del que exporta 3 toneladas de cocaína en una semana con un personal sin armas, bueno, hay picardía de los muchachos que usan las redes para eso y gente que no lo entiende. Pero eso a mí no me va a impedir pelear por la ciudad. Este es mi lugar en el mundo. Merecemos otro trato y dejar de sufrir ser tratada como si fuera Rosario otro país. La droga no sale del subsuelo de Rosario, llega de las fronteras que el Estado nacional no controla.

La basura y el transporte, temas complejos

-La basura es uno de los temas pendientes. ¿Qué tienen pensado?

-Basura estamos ahora con las prórrogas que nos autorizó el Concejo. Eso nos va a permitir un marco y un tiempo mientras se discuta el pliego nuevo, y ese tiempo también nos va a permitir a nosotros resolver inversiones aún en lo provisorio. Lamentablemente este no es el momento para licitar ese servicio, no tenemos ninguna condición beneficiosa para eso. Pero sí hay que salir de una precariedad que no tiene fin y que no nos permite negociar mejor que ahora. Eso y el régimen de basura 0 nos va a ordenar, y potenciar el impacto positivo que podríamos tener en la economía circular vinculada a los residuos, que son temas tanto sociales como económicos, y bajar el impacto presupuestario que tienen los residuos en el municipio, que es arriba del 14 por ciento, el presupuesto más alto después de la salud y el más alto en términos de servicios.

-¿Está pensado el pliego para enviarse el año que viene?

-Nosotros mandamos dos cosas, un pedido de prórroga, que tiene un plazo mayor, y luego un nuevo pliego. Para el nuevo pliego tenemos tiempo de discutir, porque la prórroga nos permite en ese plazo quedarnos con algunas mejoras transitorias que podemos negociar con las empresas. Seguramente lo vamos a presentar en los próximos 15 días.

-El pliego del colectivo fue otro gran problema a resolver para ustedes, más allá de la pandemia ya venía con problemas. ¿Cómo es el futuro?

-Ya venía con problemas y la pandemia lo terminó de matar. Implicó la salida de “El Cacique”, hacerla de un modo acordado -nosotros tenemos juicios de hace 20 años por los pliegos anteriores- y asumir un rol más activo de la MOVI y de Rosario Bus. Queremos muchos resultados inmediatos, pero recién ahora se está pensando a notar algunos resultados en materia de los cambios en frecuencias, conexiones y demás y todavía estamos al 85% de pasajeros, y con temas estructurales e indefinición de los subsidios. Pero claramente estamos mucho mejor que lo que estábamos hace un año. Y no lo hicimos con un shock en la tarifa, más allá de que ha habido un aumento, lo hicimos también subsidiando tarifa desde el municipio.

Farid Dumat Kelzi para RedBoing.com

Creo que si ahora logramos la SUBE, logramos que se apliquen los subsidios nacionales al interior, y para eso armamos un bloque federal de intendentes, necesitamos la implementación de la SUBE porque implica un subsidio directo a un sector de la población que no podría afrontar el costo total del boleto y a nosotros nos permitiría acercarnos más a un costo real para otros sectores de la sociedad. Además, todo el sistema de control de infracciones con la nueva tecnología está asignado de forma directa al sistema de salud pero también al sistema de transporte, por lo que el que hacer las cosas mal en la calle nos va a permitir mejorar el sistema de transporte.

-¿Pensaron un nuevo pliego de Transporte?

-Hoy no se pueden pensar nuevos pliegos, lo mismo nos pasa con la basura. No sabemos cuánto vale un coche nuevo, y si le encontrás el valor, no sabés cuánto va a salir dentro de seis meses. No tenemos visión de cuánto va a salir el combustible en seis meses, hoy no hay precios a un mes, imagínate a cinco años. No es momento de licitar.

-La llegada de la SUBE que mencionabas recién, ¿para cuándo?

-Eso viene en marcha y esperamos para febrero ya tenerla operativa. Esperamos que no se demore, es el plazo que hemos fijado con la Nación y esperamos que se cumpla. La tarjeta MOVI no va a coexistir en el servicio de colectivos, y después tenemos otros servicios como el de bicicleta que veremos cómo los compatibilizamos con SUBE, pero vamos hacia el sistema unificado con la SUBE.

-¿Costó con la Nación llegar a este acuerdo?

-Sí costó, cuesta mucho. De hecho ahora mismo uno tiene cierto temor por los recortes que se están planteando. Pero bueno, también tenemos un secretario de Transporte de acá y venimos consolidando ese proceso. No tiene ninguna lógica que nosotros quedemos afuera de la Argentina en algunos temas. El país financia la SUBE en la ciudad de Santa Fe y no en Rosario, esas cuestiones ilógicas que tiene el país y la ciudad merece ser más respetada y vamos a hacer valer.

La noche rosarina

-¿Qué pensás de la nocturnidad y del debate que se viene en el Concejo?

-Es una discusión que yo dejo que el Concejo dé sobre dos bases: el respeto al vecino y la convivencia, y sobre la diversidad cultural. Sí creo que nosotros queremos poner ahí toda la agilidad que tiene que tener el trámite del proceso de habilitación de un lugar, y en eso ponemos foco. Está claro que es una ordenanza vieja, con rubros, pero también queda claro que la ciudades cambian en sus formas de moverse, y hay que evitar las miradas nostálgicas.

Cuando cerró Luna, que hizo una fiesta de despedida, yo fui porque era un lugar que frecuenté mucho, y me agarra uno y me dice: “Cómo podés permitir que se cierre esto y no hagas nada, yo te vi mil veces acá”. Automáticamente le pregunté cuánto hacía que no iba él y me contestó: “Dos años”. Entonces, le contesté lo obvio, que nos pusimos viejos. Cierran boliches pero hay fenómenos como el de la fiesta Bresh que existe y es impresionante, o varias parecidas. No existían en nuestra época, y muchos eventos masivos se están concentrando en ese tipo de fiestas, y no en lo que a nosotros nos gustaba que era ir todos los viernes al mismo lugar.

Farid Dumat Kelzi para RedBoing.com

Hay otra forma de la vida cultural más ligada a bares, para música, entonces a mí lo tremendista por lo nostálgico no me gusta. La ciudad tiene un potencial enorme en la nocturnidad, y lo que hay que saldar normativamente es la explosión de lo nuevo en términos culturales, la vanguardia, y a eso le cargamos mucho a los lugares chicos que generan opciones nuevas, y esos sí tienen que tener flexibilidad para existir y crecer.

Los fenómenos culturales cambian, lo que no cambia es la potencia cultural que Rosario tiene. Deberíamos tener más escenarios, pero la discusión de cómo se divierte la gente es otra cosa. Hay cosas que no existen más en ningún lugar, cambió el mundo. No hay más lugares masivos en el mundo, prácticamente. Va a ser un debate interesante, esperemos.

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