El reconocido periodista Pablo Sirvén se encuentra en la ciudad de Rosario para presentar “Esteban Bullrich, guerrero del silencio”, su libro sobre la vida del político. El escritor estuvo presente en los estudios de Radio Boing, donde dio detalles de la producción ante el equipo de Todo Pasa. Será presentado este jueves a las 19.30 en Arturo Illia 1750.
El libro cuenta la experiencia de un hombre que digitalizó su voz para comunicarse con el mundo. “Su actitud de resiliencia frente a la enfermedad es lo que más interesa, ya que se convirtió en vocero de ELA, creó dos fundaciones, sigue siendo un jugador político muy presente en las redes y siempre está disfrutando de la vida”, detalló su escritor.
“Fue una idea de la editorial Planeta y yo tardé mucho en decidirlo precisamente porque no me quería quedar en el tema de la enfermedad. Si bien aprovecho para contar de qué se trata y todo en el libro, lo que detona mi decisión es justamente su actitud frente a la enfermedad, una enfermedad que tiene muchas variantes, a veces más grave, a veces menos grave”, comenzó destacando.
En ese sentido, Sirvén continuó: “En el caso de él, tiene una progresión muy grave que lo mantiene totalmente inmóvil, de cabeza a pies y también sin habla. Él digitalizó su voz y se comunica a través de sus ojos, va deletreando las letras y después eso se convierte en sonido en su propia voz, un poco robotizada. A mí lo que me interesó y es un poco lo que el libro cuenta más, es su actitud de resiliencia frente a eso, no entregarse, no estar mirando el techo diciendo me quiero morir porque realmente es muy angustiante estar capturado por tu cuerpo y estar tan incomunicado con el mundo exterior”.
“Él realmente hace muchas cosas. Hizo dos fundaciones, se convirtió en vocero de ELA y por otra parte sigue siendo un jugador político muy presente en las redes. No hay más que abrir y ver en su Instagram y Twitter y siempre se está expresando y también para momentos disfrutes como fue ir a Coldplay o ir a ver el partido de la selección con Panamá en River o cuando ganamos el Mundial ir al obelisco con la remera puesta. Es decir, él frente a la enfermedad, digamos la sufre, tuvo su primer momento de angustia, de bronca, pero después dice doy vuelta a la página y voy a ver qué hago con esto y la verdad cuando uno ve, a veces hasta hace más que sus propios colegas políticos que tienen todas sus potencialidades intactas”, agregó.


Comentarios