
El sistema financiero de Paraguay atraviesa una fuerte crisis tras la intervención de Ueno Bank, una de las principales entidades bancarias del país. La decisión fue adoptada este martes por el Banco Central de Paraguay (BCP), luego de detectar que el índice de solvencia de la entidad había caído por debajo del 50% del mínimo exigido por la regulación local.
Como consecuencia de la medida, los servicios del banco quedaron suspendidos y sus clientes perdieron el acceso inmediato a sus depósitos, mientras las autoridades trabajan en un mecanismo para garantizar la devolución de los fondos.
La intervención busca proteger a los ahorristas y preservar la estabilidad del sistema financiero. En ese marco, el presidente Santiago Peña anunció que acordó con las autoridades del Congreso el tratamiento de un proyecto de ley para habilitar el uso de los Fondos de Garantía e iniciar los pagos a los depositantes.
“El BCP debe informar a toda la ciudadanía los plazos y mecanismos de devolución de los fondos garantizados”, sostuvo el mandatario, quien pidió celeridad a los legisladores para avanzar con la iniciativa.

La salida del titular del Banco Central y la crisis política
La crisis también tuvo consecuencias en la conducción del organismo regulador. Carlos Carvallo presentó su renuncia como presidente del Banco Central, luego de que Peña solicitara públicamente su salida. Carvallo había presidido la financiera Ueno antes de asumir al frente del BCP en 2023, un antecedente que generó cuestionamientos sobre posibles conflictos de intereses.
El vínculo político y empresarial también alcanza al propio presidente paraguayo: Peña fue accionista de Ueno Holding, el grupo que controlaba el banco, hasta abril de 2025. La situación abrió un frente de cuestionamientos por parte de la oposición, cuyos representantes anunciaron que impulsarán un juicio político contra el mandatario por presunto mal desempeño de sus funciones.
Qué pasará con los ahorros de los clientes
Uno de los principales interrogantes es qué sucederá con los depósitos de los clientes. Ueno Bank cuenta con aproximadamente 2,9 millones de usuarios y administra importantes recursos públicos, entre ellos fondos del Instituto de Previsión Social (IPS), que mantiene inversiones por unos 355 millones de dólares en la entidad.
El Fondo de Garantía de Depósitos paraguayo contempla una cobertura de hasta 75 salarios mínimos, equivalente a unos 228,3 millones de guaraníes (aproximadamente 38.600 dólares) por persona física o jurídica. Para los montos que superen ese límite, las autoridades prometieron buscar mecanismos de protección.
En las primeras medidas anunciadas, el Banco Central informó que los ahorristas recibirán un primer pago de hasta 10 millones de guaraníes, mientras se avanza con el procedimiento de resolución de la entidad.
La crisis se produjo pocos días después de que Ueno Bank anunciara un plan de capitalización por 100 millones de dólares. Hasta septiembre, la entidad registraba depósitos por 2.836 millones de dólares, aunque había experimentado una reducción de 95 millones en los fondos de sus clientes.
El caso generó preocupación sobre el funcionamiento de los controles financieros y la exposición de organismos estatales a la entidad. No obstante, representantes del sector bancario paraguayo sostuvieron que el resto del sistema financiero continúa operando con normalidad.
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