
La Justicia de Santa Fe condenó este martes a prisión perpetua al recluso Pablo Nicolás Camino (31), jefe de una célula que operó para la banda narco Los Monos en la zona oeste de Rosario, por haber ordenado el secuestro y ejecución a tiros de las hermanas Estefanía y Marianela Gorosito, de 25 y 28 años.
El fallo fue dado a conocer en el Centro de Justicia Penal, donde el tribunal integrado por los jueces Facundo Becerra, Andrés Rodríguez y Valeria Pedrana lo consideró responsable de haber instigado el crimen ocurrido el 19 de julio de 2022 en un descampado del barrio Cabin 9, en la ciudad de Pérez, cerca de Rosario.
Además de Camino, fueron condenados su ex pareja Melisa Negro (38) y dos miembros de la organización: Lucas Martín “Pelu” Castillo (22) y Willian Alberto Espinoza López (22). En tanto, la presunta dealer de la banda, Sandra Callegari (55), fue absuelta por el beneficio de la duda, aunque continuará detenida por otra causa vinculada a la venta de droga.
Antes de este juicio, Camino ya acumulaba 40 años de prisión por causas por homicidios, balaceras y asociación ilícita. Entre las investigaciones abiertas que aún lo involucran se encuentra la imputación como presunto instigador del ataque a tiros contra el supermercado Único, perteneciente a la familia de Antonela Roccuzzo, esposa de Lionel Messi.
Un crimen “extremadamente grave y despiadado”
Durante el debate, el fiscal Patricio Saldutti calificó el hecho como “un hecho extremadamente grave y despiadado” contra dos mujeres que, según la acusación, “dejaron de servir” a la organización criminal.
El funcionario sostuvo: “El 19 de julio de 2022 se mostró el más violento y despiadado funcionamiento aceitado de una estructura criminal con roles claramente definidos”.
En su alegato, remarcó que las víctimas fueron asesinadas en un contexto de violencia de género extrema y afirmó: “Estefanía y Marianela fueron asesinadas en un contexto de violencia de género extrema. Fueron tratadas como moneda de cambio o como mensajes enviados a través de sus cuerpos para saldar deudas. El desprecio por su condición de mujeres es evidente en la forma en que fueron captadas, trasladadas y descartadas como si sus vidas no valieran nada”.
Saldutti explicó que Marianela había mantenido un vínculo sentimental con Camino y que Estefanía había tenido una relación con Castillo, señalado como sicario de la estructura.
Sobre el trasfondo del crimen, detalló: “En el momento en el que Marianela no quiso continuar con el vínculo, (Camino) comenzó a amenazarla y a exigirle que abandone una casa que él le había dado. Como ella no lo hizo, la mandó a balear y empezó a reclamarle una supuesta deuda que ella tenía con él”.
También indicó: “Estefanía había tenido un vínculo breve con Lucas Castillo, y a ella la organización también le reclamaba una supuesta deuda, aunque mucho menor que la que le exigía a Marianela”.

El plan criminal y la ejecución
Según la teoría del caso, las hermanas fueron “citadas bajo engaño” en inmediaciones de Chubut y Garzón, en la zona noroeste de Rosario. Allí fueron obligadas a subir a un Citroën C3 gris, que era escoltado por otro vehículo.
Una vez dentro, fueron despojadas de anillos, celulares, cadenas y pulseras, y posteriormente baleadas. En el C3 se encontraban Castillo y Espinoza López, mientras que en el segundo auto iban Melisa Negro y Silva, ya condenada en la causa.
Las víctimas fueron trasladadas hasta Camino de los Indios, cerca de la intersección con El Chajá, en un descampado de Cabin 9. Allí las obligaron a descender y les dispararon a quemarropa: a Marianela le efectuaron ocho disparos y a Estefanía cinco. Ambas murieron en el acto por destrucción cráneo-encefálica producto de las heridas de arma de fuego.
Los cuerpos fueron hallados al día siguiente, el 20 de julio de 2022, cuando un transeúnte alertó a la Policía tras observar los cadáveres sobre un pastizal y montículos de basura.
Detenciones y condenas
Espinoza López fue detenido minutos después del doble femicidio, cuando el C3 fue interceptado en un control de Gendarmería en Pérez. Intentó fugarse, pero fue capturado tras intentar refugiarse en una vivienda y trepar al techo.
Castillo, en cambio, logró escapar inicialmente al bajar del vehículo y huir a pie, hasta ser auxiliado por el auto de apoyo. Fue detenido recién en diciembre de 2022 en un operativo del Comando Radioeléctrico en la intersección de Presidente Perón y Campbell, en la zona oeste de Rosario.
Melisa Negro había sido detenida en el marco de una causa por extorsiones, y posteriormente su imputación fue ampliada por su participación en el doble femicidio.
Finalmente, el propietario del Citroën C3, Damián Rojas, fue condenado en un juicio abreviado a 10 años de prisión por haber aportado el vehículo utilizado para ejecutar el plan criminal. La sentencia a perpetua para Camino cierra uno de los capítulos más violentos vinculados a la estructura narco que operó en el oeste rosarino, aunque el jefe criminal aún enfrenta otras causas resonantes que mantienen su nombre en el centro de la escena judicial.
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